Home»Gastroclub»Bodegas»Cenizas del Timanfaya, la gama alta de tintos y dulces lanzaroteños

Cenizas del Timanfaya, la gama alta de tintos y dulces lanzaroteños

0
Compartido
Pinterest Google+

El enólogo Alberto González llegó a Lanzarote, procedente de La Gomera, dispuesto a investigar por qué una isla con gran potencial enológico no destacaba también en tintos. Su trabajo fue un éxito al descubrir y rescatar del olvido una uva (tinta conejera) con la que elaborar un gran crianza. [En ‘Ruta Archipiélago’ (revista antecesora de PELLAGOFIO) nº 17 (noviembre 2005).]

Alberto González entre los hoyos de ceniza volcánica de La Geria donde se cultiva la viña en Lanzarote./ FOTO YURI MILLARES
Por YURI MILLARES

Fue en 1999 cuando Alberto González Plasencia comenzó “un poco con el capricho de hacer un vino tinto”, dice restando importancia a su hallazgo. Su idea era especializarse en tintos en Lanzarote, donde, “decían, no se podía hacer”, pero él confiaba en que había uva y potencial para intentarlo. Buscó y encontró algunas plantaciones de una uva conocida entre los agricultores de la isla como negra común, negra de la tierra o negra chiquitita que él rebautizó como tinta conejera. Con ella y algo de uva listán elaboró un crianza que quedó entre los 10 mejores vinos de España en un concurso de la Unión de Catadores.

Alberto González Plasencia recorriendo La Geria en 2001./ FOTO YURI MILLARES
“He encontrado algunas otras variedades de tinta que llevan aquí un montón de años, pero echan muy poca uva, son malas en boca y no sirven para vinificar. Y son plantas aisladas. La verdadera, que más abunda y todavía se ve en producción es la tinta común o tinta conejera”, explica.

Con tinta conejera y algo de uva listán elaboró un crianza que quedó entre los 10 mejores vinos de España en un concurso de la Unión de Catadores

Después de su experiencia con la tinta conejera, que estaba un poco olvidada, la variedad ha vuelto a buscarse y valorarse. “Hay agricultores que tenían plantada la mulata por producción y que están injertando o arrancando para pedir la negra. Y hay muchos que me llaman: ‘¿quién tiene tinta conejera para pedir varas?’. Están cotizadas. Hay un par de señores que tienen finca sólo de esa variedad y todos los años la vara está pedida, digamos. Se ha plantado en estos últimos cuatro años mucha uva negra, pero mucha: hablo de hectáreas de viñedo de la tinta conejera”.

Tintos, pero también dulces
Con su pequeña bodega produciendo tintos de crianza (sólo aquellos años en los que la uva da mucha calidad), se adentró por la senda de los dulces. “Por la climatología que tiene esta isla, donde sobre todo los dulces naturales tienen gran tradición”, argumenta.

Alberto González:
“El ensamblaje con roble americano y francés es donde está el toque de barrica”

“Y el éxito fue tremendo, lo presentaba en concursos y donde quiera que llegara arrasaba”, añade, afirmando algo que no es nada exagerado: ganador en el concurso regional La Alhóndiga en 2001, 2003, 2004 y 2005 con su dulce natural de uva moscatel y primer premio en dulces en el concurso de Los Realejos (Tenerife) en 2005, también ha triunfado en concursos internacionales con el Zarcillo de Bronce en 2001 y el Bacchus de Oro de 2002 por ese mismo dulce natural, que ha estado un año en barricas de roble americano y francés. “Jugamos con los dos porque el roble francés le da unas características y el americano otras. El ensamblaje es donde está el toque de barrica”, dice.

El enólogo Alberto González corta racimos de moscatel en una finca de La Vegueta en 2005./ FOTO YURI MILLARES
Alberto González ha hecho números y sabe que una bodega, para ser rentable, tiene que tener una producción mínima de 50.000 litros. La suya apenas ronda los 20.000 y por eso quiere diferenciarse con vinos especiales de gama alta, apuntando ya sus miras a un malvasía también especial. “Es la número uno en nuestras uvas, por la cantidad que tenemos pero además por cómo se adapta a la tierra, es un espectáculo ver esa uva dorada, el sol la hace brillar, la hace destacar. Es la estrella de los vinos de Lanzarote y podemos hacer muchas cosas con ella. Este año, de hecho, voy a elaborar un dulce natural de malvasía. Voy a intentar darles más fama si cabe a los vinos blancos buenos que tenemos en las bodegas de Lanzarote”.

Alberto González:
“Voy a intentar darles más fama si cabe a los vinos blancos buenos que tenemos en las bodegas de Lanzarote”

■ TERRITORIO D.O.
Que se hagan con tiempo

“Me gusta que los vinos se hagan solos, llevan su tiempo”, dice Alberto González, al explicar por qué sus primeros vinos de cada cosecha no suelen entrar en el circuito de la comercialización hasta abril. “Hay bodegas que ya los sacan en diciembre, pero hay que filtrarlos, hay que clarificarlos. Yo soy partidario de que se clarifiquen solos, de que se estabilicen solos”. Sin embargo, con la bodega ya totalmente vacía de vino de cosechas anteriores, tendrá que “ayudar un poquito” a los de 2005 para que ya “en enero tengamos algún vino disponible. No me refiero a los tintos ni a los dulces, que llevan mucho tiempo de crianza, pero sí al vino blanco seco” ●

■ VIÑEDOS
Las zonas de uva tinta

Las zonas donde obtiene Bodegas Timanfaya la uva tinta que le han dado fama son prácticamente tres: La Geria (de donde también recibe la malvasía), Tinajo (un volumen importante de tinta conejera y “de donde antes nadie quería el vino y ahora resulta que nos peleamos por conseguir uva de Tinajo, de mayor acidez que la uva de La Geria”) y La Vegueta (zona intermedia entre La Geria y Tinajo). “También me gusta mucho la zona de Haría, del volcán de la Corona, me gusta la uva negra que he visto por ahí, pero no he podido tener viticultores de esa zona” ●

■ LA CATA
Recuerdos cítricos y a fruta seca

Por OCTAVIO BATISTA
Presidente de la Asociación Oficial de Sumilleres de Canarias

FICHA
Bodegas Timanfaya.
Marca: Cenizas del Timanfaya.
Tipo: Vino dulce de licor.
Uvas: Moscatel.
Cosecha: 2000.
Graduación: 13,5º.
D.O.: Lanzarote.
Temperatura de servicio: 10º

Vino blanco con cierta intensidad de tono cobrizo y apreciable lágrima. Su potencia aromática es media, desplegando en un comienzo recuerdos cítricos (piel de naranja) que dejan paso a notas de fruta seca (orejones) y miel. Cálido y limpio. En boca, su dulzor dominante en esta fase se muestra envolvente y untuoso, de persistencia media. Las grandes condiciones de Lanzarote para la elaboración de vinos dulces la saben aprovechar muy bien en Bodegas Timanfaya, con el reconocimiento de sus vinos en los concursos donde se presenta. Con este moscatel de licor mantiene el carácter limpio y fragante de la variedad, aunque en boca se deja sentir algo pesado en su recorrido, restando un poco de las expectativas abiertas con su delicioso dulce natural, también de moscatel, que nunca deja de sorprender agradablemente ●

Anterior

No hay más historias.

Siguiente artículo

Devoradores de palmeras en Canarias

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *