Home»Gastroclub»Producto canario»Variedades tradicionales de tomates de Canarias

Variedades tradicionales de tomates de Canarias

Estas 13 variedades de tomates tradicionales de Canarias son una selección de las 59 que han sido estudiadas y caracterizadas...

7
Compartido
Pinterest Google+

Estas 13 variedades de tomates tradicionales de Canarias son una selección de las 59 que han sido estudiadas y caracterizadas por los técnicos Santos, Amador y Ríos y publicadas en un libro. Forman parte de las 74 entradas de este fruto que integran la colección del Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (CCBAT). [PELLAGOFIO nº 60 (2ª época, enero 2018)].

Tomate cagón (Valverde, isla de El Hierro). | FOTO CULTESA
“Las variedades tradicionales forman parte del patrimonio de los pueblos”, escribe Fernando Nuez Viñals (fundador del Instituto Universitario de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana) en el prólogo del libro Variedades tradicionales de tomate de Canarias, del que son autores dos técnicos del Cabildo de Tenerife y otro de Cultivos y Tecnología Agraria de Tenerife (Cultesa).

“En la selección realizada por el agricultor durante largos períodos de tiempo, el material vegetal se ha ido adaptando a las condiciones agroecológicas locales, así como a los objetivos de mejora del agricultor: estabilidad de la producción, ciclo, calidad, etc.”, añade.

■ CANARY TOMATO
La evolución varietal en el tomate de exportación del archipiélago canario

Por LEONARDO J. AMADOR DÍAZ, BELARMINO SANTOS COELLO y DOMINGO J. RÍOS MESA

El tomate ha sido uno de los dos cultivos principales de exportación en Canarias en el siglo XX, influyendo mucho en la estructura socio-económica de las islas. Si bien se encuentran referencias del cultivo del tomate en Canarias desde al menos 1850, no parece que tuviera un gran consumo en las islas… (seguir leyendo)

■ RECUPERACIÓN
Conservación y caracterización de las variedades tradicionales de tomate de Canarias

Por LEONARDO J. AMADOR DÍAZ, BELARMINO SANTOS COELLO y DOMINGO J. RÍOS MESA

La recuperación de este tipo de tomates, que han llegado a la actualidad propagados por agricultores tras un largo proceso de selección, constituye un elemento necesario para salvaguardar los recursos fitogenéticos de Canarias. Debido a la importancia del cultivo en nuestras islas, la hibridación … (seguir leyendo)

Tomate canario de exportación (Valle Gran Rey, isla de La Gomera). | FOTO CULTESA
Tomate cherry (La Aldea de San_Nicolás, isla de Gran Canaria). | FOTO CULTESA
Tomate de pasta (Puntallana, isla de La Palma). | FOTO CULTESA
Tomate de exportación (Tamaraceite, isla de Gran Canaria). | FOTO CULTESA
Tomate negro (San Cristóbal de La Laguna, isla de Tenerife). | FOTO CULTESA
Tomate pera (Agulo, isla de La Gomera). | FOTO CULTESA
Tomate de caña morada (Granadilla de Abona, isla de Tenerife). | FOTO CULTESA
Tomate huevo de gallo (La Oliva, isla de Fuerteventura). | FOTO CULTESA
Tomate manzana negra (San Bartolomé, isla de Lanzarote). | FOTO CULTESA
Tomate moscatel (Teguise, isla de Lanzarote). | FOTO CULTESA
Tomate perita (Barlovento, isla de La Palma). | FOTO CULTESA
Tomate perita pequeño (Valverde, isla de El Hierro). | FOTO CULTESA

La evolución varietal en el tomate de exportación del archipiélago canario

Por LEONARDO J. AMADOR DÍAZ, BELARMINO SANTOS COELLO y DOMINGO J. RÍOS MESA
Técnicos del Cabildo de Tenerife y de Cultesa, coautores del libro ‘Variedades tradicionales de tomates de Canarias’

El tomate ha sido uno de los dos cultivos principales de exportación en Canarias en el siglo XX, influyendo mucho en la estructura socio-económica de las islas. Si bien se encuentran referencias del cultivo del tomate en Canarias desde al menos 1850, no parece que tuviera un gran consumo en las islas, salvo en el caso de las clases más altas. El tomate empezó a ser bastante popular en Gran Bretaña a finales del siglo XIX. Esto, junto con la presencia británica en las Islas (sobre todo empresarios de navieras), provocó el comienzo de la exportación del tomate desde Canarias.

Las exigencias de los mercados de destino, el Reino Unido y países del centro y norte de Europa, marcaron el tipo de tomate que se plantaría en Canarias: fruto redondo de 40 a 60 mm de diámetro ecuatorial, que se conocería luego como “tomate canario”. Estas exigencias del mercado, su lejanía de Canarias y la progresiva introducción de plagas y enfermedades han marcado la evolución varietal del tomate.

La primera variedad introducida por empresarios británicos fue Perfección, en 1885 en Gran Canaria y en 1887 en Tenerife. Desde principios del siglo XX se trabajó con los cultivares Ailsa Craig o roja, Eveshan Wonder o blanca, Príncipe de Gales, Manzana Negra o Manzana de Palo y Cruce de Palo y Blanco.

A finales de los años 70 llegaron híbridos comerciales con tolerancias genéticas a problemas fitosanitarios como solución a enfermedades
En los años 60 comenzaron a utilizarse nuevos cultivares, como Stonnors Exhibition, All Round y Money Maker, que dominaron el escenario hasta mediados de los años 70, con una menor presencia de variedades obtenidas en las islas, como la Especial de Fuerteventura. A finales de los años 70 llegaron híbridos comerciales con tolerancias genéticas a problemas fitosanitarios como solución a enfermedades, destacando Meltine, plantándose además otras como Sonato, Sobeto, Estrella, Diego, Angela, Restino, Andra, Bornia, que desbancaron a Money Maker o All Round.

Long Shelf Life
La lejanía de los mercados favoreció la introducción de las variedades tipo Larga Vida (Long Shelf Life, LSL) que poseían una mejor conservación en postcosecha genética, favoreciendo el transporte a larga distancia. En 1987 se comenzó a cultivar Novy, con gen LSL, seguido de Cristina o Victoria, Lorena o Elena. Desde 1992, el cultivar Daniela, con genes de LSL, dominó el mercado de variedades en Canarias, sobre todo en Tenerife, estando en las campañas inmediatamente anteriores a la 1999-2000 en casi un 90% del total de lo plantado.

La irrupción en Canarias del virus de la cuchara en el año 1999 cambió totalmente la estructura varietal, comenzándose a buscar cultivares tolerantes a esta enfermedad, una de las pocas formas de control efectivo, destacando entre otras Boludo y Dorothy. En la campaña 2007-2008 estos dos cultivares supusieron dos tercios del mercado de semillas de tomate en Canarias. Algunos exportadores, sobre todo en Gran Canaria, cultivan Mariana. Por otra parte, algunos agricultores siguen plantando variedades no tolerantes, como Dominique, Thomas o Pitenza.

Actualmente se está intentando lograr, para la denominación “tomate canario”, una Indicación Geográfica Protegida
Una característica de la estructura varietal de tomate en Canarias, debido a la especialización en un tipo de tomate, es la falta de producción de otros tipos: tomate en racimo, pera o cherry, que ocupan cada vez mayor parte de las demandas de los consumidores, lo que podría ser una de las razones de la pérdida de mercado de nuestra producción. Por otra parte, y también desde el punto varietal, se podría haber protegido la denominación tomate canario o Canary Tomato para ayudar a tener un mercado diferenciado. Actualmente, diversas organizaciones están intentando lograr esta denominación, y por lo tanto tener una Indicación Geográfica Protegida del Tomate de Canarias que garantice su diferenciación en los mercados.

Conservación y caracterización de las variedades tradicionales de tomate de Canarias

Por LEONARDO J. AMADOR DÍAZ, BELARMINO SANTOS COELLO y DOMINGO J. RÍOS MESA
Técnicos del Cabildo de Tenerife y de Cultesa, coautores del libro ‘Variedades tradicionales de tomates de Canarias’

La recuperación de este tipo de tomates, que han llegado a la actualidad propagados por agricultores tras un largo proceso de selección, constituye un elemento necesario para salvaguardar los recursos fitogenéticos de Canarias. Debido a la importancia del cultivo en nuestras islas, la hibridación de material vegetal traído de otras zonas, la adaptación a nuestras condiciones y el trabajo de las personas que han conservado estas variedades ha hecho que exista un amplio abanico de variedades locales en todas las islas. Así, el Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (CCBAT) del Cabildo de Tenerife conserva actualmente 74 entradas de tomate en sus instalaciones.

Durante cuatro años se realizaron una serie de trabajos por parte de Cultesa [Cultivos y Tecnología Agraria de Tenerife, empresa dedicada a la obtención de plantas mediante técnicas de multiplicación in vitro], el CCBAT y la Universidad de La Laguna para caracterizar y evaluar 59 de esas entradas y detectar material especialmente interesante en este importantísimo legado agrícola. El estudio de la colección ha permitido conocer las características de las variedades tradicionales de tomate y realizar una serie de acciones de selección y mejora de las más interesantes.

Fruto de ese trabajo fue la publicación en 2012 del libro Variedades tradicionales de tomates de Canarias, publicado por Cultesa, con la caracterización morfológica de las 59 entradas ensayadas donde se midieron 55 caracteres de la planta, la flor, la semilla y el fruto. En el libro, además, se trata brevemente sobre el origen y domesticación del tomate, sus tipos varietales, el valor nutricional y la historia del cultivo en Canarias centrada en las técnicas culturales y en la evolución varietal.

Cualidades de sabor
Dentro del grupo de variedades caracterizadas hay material de distintos tipos varietales desde el más pequeño tipo Cherry hasta el más grande tipo Beef o de ensalada. Se caracterizó material con una especial relevancia en algunas zonas y excelentes cualidades de sabor como Manzana Negra, Moscatel, Huevo de Gallo, Perita y De Caña Morada.

A partir del tomate tipo canario, la empresa Cultesa ha obtenido Orone, el primer cultivar de este fruto registrado en Canarias
A partir de ese trabajo, se realizó una primera selección de material de Manzana Negra para poder suministrar semilla de este cultivar tradicional a los agricultores que quisieran cultivarlo, además de una serie de actividades promocionales en mercados del agricultor, para que los consumidores conocieran esta variedad que ya se plantaba en Canarias a principios del siglo XIX.

Tomate tipo canario
Otra línea de trabajó se centró en el tomate tipo canario, seleccionando y mejorando un material que llevó a la obtención de Orone por parte de la empresa Cultesa, el primer cultivar registrado en Canarias. Este cultivar muestra las características típicas de un tomate canario: fruto redondo de 40 a 60 mm de diámetro ecuatorial, teniendo además un buen comportamiento en postcosecha y un mejor sabor que los cultivares de tomate híbridos cultivados actualmente, como ha quedado demostrado tanto en catas con consumidores como en paneles de expertos. En diversas cadenas comerciales, mercados y mercadillos ya es posible disponer de este tomate por parte del consumidor.

Anterior

Atsuhisa Tonogami, 'oyakata' de cocina japonesa tradicional

Siguiente artículo

Hojea aquí el nº 60/2018: “Variedades tradicionales de tomates de Canarias”

1 Comentario

  1. Juan Pedro
    enero 9, 2018 at 5:46 pm — Responder

    Muy buen reportaje ,Felicidades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *