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200 palomas rabiche para Gran Canaria

El Cabildo de Gran Canaria lidera el proyecto Life+Rabiche, asesorado por la Universidad de La Laguna y con la colaboración del Cabildo de La Palma, para reintroducir en la isla...

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El Cabildo de Gran Canaria lidera el proyecto Life+Rabiche, asesorado por la Universidad de La Laguna y con la colaboración del Cabildo de La Palma, para reintroducir en la isla a la paloma rabiche, al tiempo que la reforesta con medio millón de árboles en cuatro años. [En PELLAGOFIO nº 21 (2ª época, junio 2014).]

Por YURI MILLARES

El proyecto europeo Life+Rabiche, liderado por la Consejería de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria que dirige María del Mar Arévalo, tiene como objetivo la reintroducción de la paloma rabiche en la isla de Gran Canaria, de donde se extinguió hace un siglo, aproximadamente. Es una de las dos especies de paloma exclusivas de las islas Canarias. Asociadas a la vegetación de la laurisilva, estos bosques quedaron reducidos a la mínima expresión en esta isla durante el siglo XX. Pero para conseguir la reintroducción de la especie con garantías de éxito, también hay que recuperar parte de esa masa vegetal que es su hábitat.

Una de las palomas rabiche que se crió en la finca de Osorio, despuès de ser liberada./ FOTO PROYECTO LIFE+RABICHE
Una de las palomas rabiche que se crió en la finca de Osorio, despuès de ser liberada./ FOTO PROYECTO LIFE+RABICHE

Un magnífico proyecto aprobado por Europa en noviembre de 2013, en el que el Cabildo de Gran Canaria cuenta como socios con Gesplan y la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, además de la colaboración científica de la Universidad de La Laguna (ULL) en la persona del doctor Aurelio Martín Hidalgo. También colabora el Cabildo de La Palma, de cuya isla proceden los ejemplares de paloma rabiche que se emplean como padres para la cría de los que se están soltando ya en el barranco de la Virgen.

El biólogo Francisco J. Sosa Saavedra, director del Parque Rural Doramas y director del proyecto de reintroducción de la paloma rabiche en Gran Canaria, explica a PELLAGOFIO que los primeros intentos de reintroducir la especie datan 2006, aunque “no es hasta 2010 cuando se puede hacer con garantías a través del doctor Aurelio Martín Hidalgo, que nos propone realizar este centro de cría en la finca de Osorio”.

“La reintroducción de las palomas rabiche ya estaba muy avanzada experimentalmente, pero como su hábitat es insuficiente para un éxito total, se plantea plantar medio millón de árboles”

“A Europa lo que se propone es la reintroducción de unas 200 palomas rabiche, algo que ya estaba muy avanzado experimentalmente, pero como su hábitat es insuficiente para un éxito total, se plantea que en los cuatro años que dura el proyecto Life, plantar medio millón de árboles en el Parque Rural Doramas y parte del espacio de Cumbres donde también hay monteverde”, añade.

El centro de cría de las palomas rabiche en Osorio (Teror) tiene como curiosidad que emplea a parejas de tórtolas como padres adoptivos, ya que la rabiche es una especie muy asustadiza y difícil de criar en cautividad. Alejandro Suárez Pérez, veterinario a cargo de la cría, explica que “sin huevos no hay pollos y sin pollos no hay nada que soltar, así que el trabajo aquí es intentar hacer todo lo posible para que estén tranquilas y empiecen a poner huevos”.

El centro de cría tiene como curiosidad que emplea a parejas de tórtolas como padres adoptivos

Por eso, añade, a las palomas casi no se les hace nada aparte de ponerles la comida y limpiarles la jaula. Para observarlas utilizan unas cámaras mediante circuito cerrado de televisión (una para cada una de las ocho jaulas donde hay parejas, y otra para la jaula de vuelo, de 18 metros de longitud, en el que los ejemplares juveniles hacen ejercicio para muscular sus alas antes de su suelta en el medio natural).

“Cuando ponen un huevo se lo quitamos de inmediato, porque lo pueden romper sin querer, o se les puede caer, y les ponemos un huevo de plástico para que no pierdan el instinto de hacer el nido y poner el huevo”, dice el veterinario. Retirado el huevo deciden qué hacer con él: normalmente se lo ponen a una pareja de tórtolas que llevan cuatro días incubando su propio huevo, para que la eclosión del pollo (14 días) coincida en el tiempo con el de esta otra especie, que es de cuatro días de diferencia (18 días).

“Cuando ponen un huevo se lo quitamos de inmediato, porque lo pueden romper o se les puede caer, y les ponemos un huevo de plástico para que no pierdan el instinto”

La ventaja de trabajar con las tórtolas es que son muy mansas y permiten a los trabajadores del proyecto entrar en su jaula cada día, ver cómo va el huevo (la evolución de embrión y su peso) o el pollo (si ya ha nacido). “La verdad es que si no fuera por las tórtolas no hubiéramos hecho nada aquí”, confiesa Alejandro Suárez. Y en la jaula de vuelo, “de forma instintiva, empiezan a comer todo lo que les pongas. Hemos tenido la gran suerte de que el instinto es bastante potente en estos animales”, añade.

Al cabo de unos 30 ó 35 días (en libertad son unos 25), el pollo (¡que ya dobla el peso de sus padres adoptivos!) se independiza (ya no necesita ser alimentado por sus progenitores) y pasa a la jaula de vuelo con los demás juveniles. A los tres meses de edad, estos juveniles ya están listos para la suelta. Primero pasan a una jaula de aclimatación durante 15 días en una finca del barranco de la Virgen, “viendo el territorio, oyendo sonidos, viendo gavilanes, viendo gatos y todo lo que se van a encontrar. Y a las dos semanas, un operario del Cabildo les abre una puerta que es abatible y ellas pueden salir. Esa jaula está una semana abierta, por si todavía necesitan recursos”, sigue su explicación el veterinario.

Por una fotografía supieron que un ejemplar había llegado a Los Realejos en la vecina isla de Tenerife

Javier Romero Rodríguez, estudiante de Biología de la ULL, realiza sus prácticas externas aquí como encargado del seguimiento de las aves que se sueltan. Cada día sale de Osorio a las siete de la mañana y regresa a la una de la tarde, visitando el entorno de la suelta y prospectando la presencia de ejemplares en otros lugares como Tamadaba o Bandama. Un aviso lo llevó hasta el valle de Agaete, donde observó la presencia de tres palomas que habían sido liberadas por el proyecto, y por una fotografía supieron que otro ejemplar, identificado por los colores de las anillas que les colocan, había llegado a Los Realejos en la vecina isla de Tenerife. “¡Incluso he visto una en la plaza de Teror, posada en una farola!”, exclama.

Todo este trabajo, sin embargo, necesita del apoyo de la reforestación, para que la paloma encuentre un hábitat adecuado que ocupar ¡y que la isla recupere, de paso, masa forestal! Francisco J. Sosa explica que el territorio a reforestar con el proyecto son zonas de la Red Natura 2000. Concretamente, en el barranco de la Virgen, desde Valsendero a Azuaje, en el barranco del Andén y en el barranco Oscuro, así como en la finca de Osorio. Las hectáreas a repoblar en este territorio son 500, a razón de mil plantas por hectárea.

Para ello, los viveros del Cabildo están ya produciendo las plantas, de tipo arbóreo de laurisilva como el viñátigo, el til, el paloblanco, y de especies más xéricas como el mocán, el acebiño, la faya o el brezo. “Un árbol muy importante es el barbuzano, porque su fruto es alimento preferente de la paloma [rabiche]”, afirma.

■ CRÍA EN OSORIO
Algunos detalles

Hay palomas rabiche en todas las islas occidentales de Canarias (Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro), “pero en La Palma es donde hay mayor cantidad”, explica el veterinario Alejandro Suárez. Y añade: “Se decidió traerlas de ahí para que el proyecto no fuera perjudicial para la conservación de la especie en estas otras islas”.

En un principio se trajeron animales adultos, “lo que fue un error, porque son aves que no se acostumbran mucho a vivir en cautividad, de hecho muchas murieron en la anterior fase en la que no estábamos nosotros. En esta fase, desde que empezó Aurelio Martín a dirigir el proyecto, se decidió coger o huevos o pollos (evidentemente, con los permisos necesarios), de diferentes barrancos de La Palma. Lo que pasa es que es bastante difícil coger huevos de paloma rabiche en libertad, es bastante complicado, tienes que caminar, los nidos no están a la vista”.

Las palomas rabiche ponen sus huevos en el suelo o en oquedades que, a veces, están a 20 m de altura en un risco. “Es complicado. Pero gracias a la colaboración del Cabildo de La Palma, algunos de esos huevos y esos pollos fueron a un centro de recuperación [de fauna silvestre] que ellos tienen allí, donde se alimentaron durante un tiempo. Estos animales después fueron trasladados al centro de cría de Gran Canaria. Aquí se fueron emparejando, dependiendo de la edad y de la idoneidad de la pareja, para no juntar nunca hermanos, ni padres con hijos, sino que sean lo más alejados posible [de parentesco]” ●

Reportaje fotográfico de YURI MILLARES. Haz clic en cada foto para verla a tamaño mayor.

Alejandro Suárez, veterinario del proyecto Life+Rabiche comprueba cada día la evolución de los huevos (desarrollo del embrión y peso).
Alejandro Suárez, veterinario del proyecto Life+Rabiche comprueba cada día la evolución de los huevos (desarrollo del embrión y peso).
El último nacimiento en Osorio el día que PELLAGOFIO visita el centro es este pollo. Su padre biológico se emparejó, al fin, después de seis años solo.
El último nacimiento en Osorio el día que PELLAGOFIO visita el centro es este pollo. Su padre biológico se emparejó, al fin, después de seis años solo. Aquí, con su madre tórtola adoptiva.
Pese a la diferencia de tamaño, las tórtolas crían sin problema a los pollos rabiche. Cuando se indpendizan, llegan a pesar el doble que los 200 gramos de su madre adoptiva.
Pese a la diferencia de tamaño, las tórtolas crían sin problema a los pollos rabiche. Cuando se independizan (al mes de nacer, aproximadamente), llegan a pesar el doble que los 200 gramos de su madre adoptiva.
Javier Romero controla desde la pantalla de este ordenador las cámaras que vigilan a las distintas parejas, cada una en su jaula (8 cámaras para otrasb tantas jaulas y una novena para la jaula de vuelo de los juveniles).
Javier Romero controla, desde la pantalla de este ordenador, las cámaras que vigilan a las distintas parejas, cada una en su jaula (8 cámaras para otras tantas jaulas y una novena para la jaula de vuelo de los juveniles).

■ MÁS INFORMACIÓN
El proyecto Life+Rabiche, también en la edición blog de PELLAGOFIO

Pellablog nº 20-21, 2014.
“Medio millón de árboles para la paloma rabiche”
portada Pellagofio semanal 20+21-2014
Pellablog nº 23, 2014.
“Rabiche, una paloma asustadiza… ¡y libre!”
portada Pellagofio semanal 23-2014
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