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Consejos para practicar el ‘birdwatching’

El ilustrador científico y pintor de aves Tony Sánchez explica en qué consiste y cómo realizar la observación de aves...

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El ilustrador científico y pintor de aves Tony Sánchez, colaborador habitual de esta revista, explica en qué consiste y cómo realizar la observación de aves a partir de su propia experiencia en visitas de campo con su block de dibujo. [En PELLAGOFIO nº 29 (2ª época, marzo 2015)].

tony-sanchez-2915-1Por TONY SÁNCHEZ

No estoy muy seguro de si en mi caso, como pintor de aves, fue el amor a las aves desde temprana edad lo que me llevó a dibujarlas y pintarlas; o si el dibujarlas, también desde que tengo uso de razón, me llevó a amarlas. Lo cierto es que con el paso de los años, y tras conocer a muchas personas aficionadas a observar las aves, he apreciado claramente un denominador común en todas ellas: una pasión profunda, a veces desmesurada, hacia estos seres emplumados. Las islas Canarias son un lugar privilegiado para el estudio y la observación de las aves por la importante cantidad de endemismos, sobre todo a nivel subespecífico.

Según el programa de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves que desarrolla BirdLife International, el número de IBA (Important Bird Areas) en Canarias es de 67. Teniendo en cuenta que en nuestro planeta existen cerca de 10.000 especies de aves, y que la belleza y variedad de su plumaje resulta espectacular en muchos casos, además de interesantísimo y curioso su comportamiento, resulta de un atractivo inmenso adentrarse en el conocimiento de un campo tan amplio y repleto de belleza como es el de la observación de la avifauna. A su atractivo podemos añadir que hay muchas especies fáciles de ver en casi todos los lugares del mundo.

Según el programa de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves que desarrolla BirdLife International, el número de IBA (Important Bird Areas) en Canarias es de 67

Prismáticos, cuaderno de campo y guía de aves
En principio no es necesario contar con grandes medios para empezar: nos puede bastar simplemente con salir a lugares apropiados y estar atentos, para intentar descubrir qué variedades de pájaros nos encontramos. Unos prismáticos, un cuaderno de notas de campo y alguna guía de aves son los elementos básicos. A grandes distancias se hace incluso necesario el uso de telescopios terrestres, siendo necesario el uso de trípode. Es necesario practicar, para acostumbrarnos a mirar y encontrar el ave mientras se mueve por su medio, y es muy importante evitar siempre mirar directamente al sol. Usar vestimenta y botas adecuadas, de colores apagados, e incluso que se asemejen al hábitat en el que nos movamos, para camuflarnos mejor.

Consultar las condiciones meteorológicas que se prevén nos evitará sorpresas, e ir provisto de ropa de abrigo e impermeable nos protegerán en caso de frío o lluvia. Una pequeña mochila nos será muy útil para transportar las cosas, no olvidando llevar comida y bebida, sobre todo si vamos a pasar varias horas fuera.

Tony Sánchez.
Tony Sánchez.
En las ciudades, también
Gorriones, mirlos o vencejos son especies que podemos observar en las ciudades con mucha facilidad, y que pueden servir como entrenamiento previo, para luego salir a otras zonas y aventurarnos con aves que necesitan un rastreo más profundo para poder visualizarlas. Teniendo en cuenta que las aves se caracterizan por poseer buena vista y agudo oído, debemos movernos procurando no hacer ruidos o intentando hacerlo con la mayor discreción posible. También hay que evitar movimientos bruscos, especialmente cuando hemos avistado algún ave, valorando su comportamiento en el intento de acercamiento, para ir percibiendo si permite una mayor aproximación, o si parece que va a salir huyendo en cualquier momento.

Algunas aves permiten un mayor acercamiento que otras, como es el caso del bisbita caminero o el mosquitero canario. Otras ni siquiera los podrás ver, o resultará mucho más difícil, como las codornices y perdices que, sin embargo, sí las podrás escuchar. Las rapaces tampoco permitirán el acercamiento con facilidad, aunque algunas, como los cernícalos, pueden ser más tolerantes. En lugares como charcas, si tienes paciencia y discreción, podrás observar a las gallinetas mientras se desplazan entre la vegetación o nadan en la superficie, e incluso llevarte la sorpresa de poder ver, en época de cría, a una familia al completo con los pollos. Las limícolas también se suelen dejar ver bien en las zonas intermareales de la costa.

Hay que evitar movimientos bruscos, especialmente cuando hemos avistado algún ave, valorando su comportamiento en el intento de acercamiento, para ir percibiendo si permite una mayor aproximación

Escuchar los sonidos y cantos pueden ayudar, no sólo a la identificación, sino también a descubrir al protagonista, por lo que, el adiestrarnos en escuchar grabaciones de cantos aumentará nuestra destreza en el reconocimiento de la avifauna.

Entre los datos importantes a anotar en el cuaderno están: fecha, hora, lugar del avistamiento, condiciones atmosféricas, el tamaño relativo (compararlo con aves que probablemente conocemos: un gorrión, un mirlo, una paloma, y apuntar si es más pequeño que un gorrión, por ejemplo), forma o silueta (podemos hacer un sencillo dibujo con las formas básicas o proporciones relativas), forma del pico (curvado, largo, corto, etc.), forma de las patas, largo y forma de las alas (redondeadas, alargadas, puntiagudas, terminadas en “dedos”, etc.), largo y forma de la cola (ahorquillada, cuadrada, con plumas externas blancas, etc.), marcas de campo y colores del plumaje en general, voces, tipos de alimentos que consume y técnicas de alimentación, comportamientos, etc.

Sin molestar ni ensuciar
El observador de aves debe mantener siempre cuidado de no acercarse a las aves que estén anidando o están reunidas en colonias, no molestarlas y dejar los hábitats tal y como estaban, evitando dejar basuras.

En el caso de visitar reservas naturales o determinados lugares con aulas de la naturaleza, podemos encontrar observatorios para aves, que son simples construcciones de madera colocadas estratégicamente en lugares apropiados para la observación, como charcas, donde podremos estudiarlas cómodamente y con una buena aproximación. Según el lugar, un coche también podría servir de observatorio, ayudándonos de un telescopio con abrazadera para observar aves desde una cierta distancia.

En la actualidad, con las bajadas de precio de los equipos fotográficos, se puede ampliar este hobby de la observación de aves con la fotografía, pudiendo adquirirse equipos de calidad a precios mucho más asequibles que hace algunos años.

Definitivamente la observación de aves (birding o birdwatching en inglés) es una de las aficiones más placenteras y gratificantes que podremos practicar, con el añadido del contacto con la naturaleza que conlleva.

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