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100 años viendo Canarias desde el cielo

El archipiélago canario acaba de celebrar su Centenario de la Aviación...

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El archipiélago canario acaba de celebrar su Centenario de la Aviación, al cumplirse cien años del primer vuelo de un aeroplano dotado de motor que despegó, voló y volvió a aterrizar un 30 de abril en Gran Canaria y un 10 de mayo en Tenerife. En la actualidad, más de 140 vuelos diarios unen los ocho aeropuertos canarios. [En PELLAGOFIO nº 10 (2ª época, junio 2013)].

Sobrevolando Gran Canaria con la isla de Tenerife al fondo./ FOTO MANUEL RAMOS
Por YURI MILLARES

La historia de la aviación en Canarias comenzó, tal y como no estaba previsto, el 30 de abril de 2013 en Gran Canaria. Sobre los llanos de Guanarteme, que en ese tiempo pertenecían al hoy desaparecido municipio de San Lorenzo (integrado violentamente en el de Las Palmas de Gran Canaria en 1937, en plena guerra civil, pero esto es otra historia), despegó el piloto francés de 32 años Leonce Garnier a los mandos de su Blériot XI.

El aeroplano a motor había llegado a la isla en barco, desmontado, para realizar una exhibición que también debía hacerse en Tenerife. Y “mientras arreglaban el campo de aviación de Ofra”, relata La Opinión de Tenerife citando al comandante y piloto de Iberia David Borgues, el piloto francés hace su primera demostración “del manejo del aeroplano” en Gran Canaria.

Despegue en los llanos de Guanarteme (Gran Canaria) del primer vuelo sobre cielo de Canarias, el 30 de abril de 1913./ FOTO DE LAINE Y GONZÁLEZ (ARCHIVO DE FOTOGRAFÍA HISTÓRICA DE CANARIAS-FEDAC)
Diez días después, el 10 de mayo de 2013, Garnier despegó en su segundo vuelo realizado en Canarias, en esta ocasión desde suelo tinerfeño. “El aparato sobrevoló Ofra y Geneto, y alcanzó una altura de 700 metros. Sin embargo, el aterrizaje no sería tan maravilloso como cabría esperar después de tan espectacular acontecimiento. Justo cuando las ruedas volvieron a tocar el suelo quedó claro que la explanada no reunía las condiciones adecuadas. Unos metros después de tomar tierra, el Blériot XI chocó contra un montículo y la hélice saltó hacia todos lados, hecha pedazos. Sin embargo no hubo que lamentar daños mayores”, relata Patricia Ginovés en el artículo que citamos de dicho periódico.

En 1930 aterrizó la primera mujer: la aviadora alemana Marga von Etzdorf

Canarias tenía sed de aviación y, en los años siguientes, otros hechos históricos siguieron abriendo la ruta aérea que estas islas querían protagonizar en ese siglo XX aún en sus comienzos. El primer avión que llegó por sus propios medios –es decir, volando– no tardaría en… amerizar: ocurría el 24 de diciembre de 1919 con un hidroavión en el que viajaban el piloto Henry Lefranc y su mecánico James Rouhaud, que “amerizan en la bahía del Refugio junto al incipiente Puerto de La Luz y de Las Palmas. Nunca hasta ese día una aeronave por su propio impulso había aterrizado en el Archipiélago. Procedía de Francia y tenía como destino Senegal”, escribía Manuel Ramos Almenara en La Provincia/Diario de Las Palmas sobre este acontecimiento.

Y muy poco después, en 1924, lo que era el páramo de Gando empezó a dar sus primeros pasos como pista de aterrizaje (donde, por cierto, en 1930 aterrizó la primera mujer: la aviadora alemana Marga von Etzdorf) hasta convertirse en aeropuerto abierto al tráfico nacional e internacional en 1946.

La creación de la primera compañía aérea canaria, primero como filial de Iberia y unos años después ya en manos de inversores canarios, BinterCanarias, tiene lugar en 1989

Transcurridos esos cien años, millones de pasajeros utilizan anualmente los aeropuertos canarios para viajar en avión hacia o desde muchos países. Sin las comunicaciones aéreas serían impensables las actuales islas Canarias y la economía que las sustenta. Pero para los residentes en el archipiélago, la aviación es igualmente un nexo de unión fundamental de todas las islas entre sí. Un hito importante en esta historia de la aviación (que en 2014 cumplirá su 25º aniversario) ha sido, precisamente, la creación de la primera compañía aérea canaria, primero como filial de Iberia y unos años después (2002) ya en manos de inversores canarios: BinterCanarias.

Sello de Correos conmemorativo del Centenario de la Aviación en Canarias.
Un avión de la compañía BinterCanarias sobrevuela la playa de las Canteras, en la ciudad de Las Palmas, durante la exhibición aérea del Centenario de la Aviación en Canarias, en mayo de 2013./ FOTO RAÚL MESA
El vuelo inaugural de la primera línea aérea canaria tuvo lugar en marzo de 1989, entre Gran Canaria y Fuerteventura. “Fue el comienzo de un apasionante proyecto para dar respuesta a un sueño y una necesidad de los canarios: unir las siete islas por el aire”, afirman con orgullo en BinterCanarias. Los cuatro primeros aviones CN-235 con los que comenzó a operar la aerolínea “se convirtieron pronto en uno de los nexos más importantes de la Comunidad Canaria. BinterCanarias fue trazando puentes de unión entre las siete islas a medida que su flota fue creciendo y su operatividad ofreciendo más y mejores posibilidades”, señalan.

La empresa adquirió en 1997 nuevos aparatos aéreos ATR, mucho más idóneos para los vuelos en el archipiélago, que en 1999 componían una flota de once aviones “con capacidad para realizar la totalidad de los vuelos que operaba la compañía que, por aquel entonces, había llegado ya hasta la última de las islas en contar con aeropuerto propio, La Gomera”.

Pero si hay una fecha que marca la historia de BinterCanarias es 2002. En ese año la empresa, hasta entonces filial de Iberia, “fue adquirida por un grupo de inversores canarios, alcanzando así su independencia y su liberalización”. Una de las primeras medidas que tomó la renovada BinterCanarias fue renovar su flota, con la adquisición de nuevos ATR 72-500 que fueron sustituyendo a los aviones de mayor antigüedad. “Desde entonces hasta nuestros días, la aerolínea ha logrado hacerse con una de las mayores flotas de aviones de este modelo de Europa, para dar un servicio de transporte aéreo de calidad interinsular. De hecho, la aerolínea canaria ha sido destacada en cuatro ocasiones con el máximo galardón de ERAA (Asociación de Aerolíneas Europeas Regionales, en inglés)”, destacan en la compañía.

El sueño de unir Canarias por el aire es hoy una realidad, ya que es posible llegar a todas las islas del archipiélago en avión

Su sólida posición como empresa y como compañía aérea, ha permitido a BinterCanarias volar más allá de las fronteras del archipiélago. Su proceso de expansión internacional, que inició en 2005, permite a los canarios llegar también a ocho destinos internacionales en sus aviones, tanto de África occidental como en Portugal. En paralelo a esta ampliación de sus servicios, la aerolínea mima a sus clientes con mejoras en la atención al viajero, por ejemplo con la tarjeta de embarque móvil o con el programa de fidelización BinterMás. “Es un trabajo constante por seguir incrementando la calidad de nuestro servicio”, quieren señalar.

“El sueño de unir Canarias por el aire es hoy una realidad, ya que es posible llegar a todas las islas del archipiélago en avión”. En el caso de BinterCanarias, con una media de 140 vuelos diarios a residentes y visitantes para sus traslados interinsulares, con conexiones a los ocho aeropuertos de las siete islas mayores, transportando a dos millones y medio de pasajeros cada año, gracias al trabajo de algo más de un millar de personas. Y en sus ocho rutas internacionales, desde 2005 vuela a Madeira, El Aaiún y Marrakech; desde 2012, a Casablanca, Agadir, Cabo Verde y Lisboa; y en 2013 ha empezado a volar a Banjul. “Y muy pronto esperamos comenzar a operar con la capital de Senegal”.

BinterCanarias cuenta en la actualidad con una flota de 17 aviones modelo ATR 72./ FOTO ARCHIVO BINTERCANARIAS
■ BINTERTECHNIC
Curiosidades técnicas y operatividad

Por REDACCIÓN

La aerolínea de referencia en el Archipiélago, BinterCanarias, cuenta en la actualidad con una flota de 17 aviones modelo ATR 72, con capacidad para 72 personas. Además, dispone de un avión CRJ Bombardier 200, en régimen de alquiler, para los traslados a Lisboa, Cabo Verde y Banjul. Con una de las flotas más importantes en Europa de aviones ATR 72, se trata de aparatos más eficientes en el consumo de energía, lo que los convierte en líderes en su categoría. La emisión de CO2 por viajero se llega a reducir hasta un 50% en comparación con otros motores de aparatos modernos.

Como curiosidades de estos aparatos, y aunque depende de diversos factores (inclinación de la pista y si está seca o mojada; obstáculos cercanos como grúas, montañas o edificios) necesitan unos 1.100 metros de pista para despegar y 700 metros para aterrizar. Vuelan entre las islas a una altura que oscila entre los 9.000 y los 14,000 pies (2.743 y 4.267 metros, respectivamente), aunque su techo está en 25.000 pies (7.620 m). En el momento de despegar, tardan entre 5 y 11 minutos en alcanzar la altura de vuelo (según la altura a la que vayan a realizar el vuelo).

Los ATR de BinterCanarias vuelan entre las islas a una altura que oscila entre los 9.000 y los 14,000 pies (2.743 y 4.267 metros, respectivamente)
¿Qué hace a estos aparatos los idóneos para los viajes interinsulares? Su ecología por la relación consumo/pasajero; su fiabilidad al ser aviones diseñados para este tipo de operaciones; que el transporte de 72 pasajeros permite realizar escalas cortas, de 30 minutos (aviones que transportan más pasajeros necesitan más tiempo en tierra); y la reducción drástica de los niveles de ruido y vibraciones gracias a las nuevas hélices de seis palas con sistema de control electrónico.

BinterCanarias tiene uno de los pocos talleres externos reconocidos por el fabricante ATR para asistir a las aeronaves de su marca./ FOTO ARCHIVO BINTERCANARIAS
Mantenimiento
La asistencia técnica a los aviones de BinterCanarias la realiza BinterTechnic. En el año 2008, el área de mantenimiento de BinterCanarias se convirtió en una empresa autónoma, para además de continuar realizando el servicio a la flota de la compañía canaria, crecer en el de otras aerolíneas desde las Islas. Poco a poco, sus profesionales se han ganado el respeto del sector, convirtiéndose en referencia en calidad de trabajo, también fuera.

En estos años, BinterTechnic ha ido aumentando el número de certificaciones de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), lo que ha permitido incrementar su cartera de clientes de distintas nacionalidades, logrando ser centro de mantenimiento de distintos modelos de ATR, Boeing 737, Beechcraft y Airbus 320, entre otros. La empresa canaria está autorizada para llevar a cabo gran cantidad de servicios, desde la pintura de aeronaves hasta la puesta a punto de toda una flota, y es uno de los pocos talleres externos reconocidos por el fabricante ATR para asistir a las aeronaves de su marca.

Esta incipiente actividad industrial, dirigida hacia el exterior, está dando trabajo a 200 personas, y las buenas perspectivas de crecimiento hacen que puedan ser muchas más. BinterTechnic se plantea incluso ampliar la zona de actuación en África y América, donde podría abrir instalaciones propias. Por la ubicación estratégica, los países de estos continentes que podrían resultar idóneos para dar ese gran paso son Guinea Ecuatorial y Brasil ●

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