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Fuerteventura, fuerte despiste; la toponimia alterada

Que los primeros mapas en Canarias los hayan hecho geógrafos, topógrafos y militares ajenos a las islas, desconocedores del...

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Que los primeros mapas en Canarias los hayan hecho geógrafos, topógrafos y militares ajenos a las islas, desconocedores del sentido propio y singular que tiene el español que se habla aquí, ha dado lugar a errores y anécdotas que hoy se acentúan hasta el disparate, con planes urbanísticos y hoteles de lujo que rebautizan playas. Fuerteventura es un caso paradigmático. [En PELLAGOFIO nº 37 (1ª época, enero 2008).]

Por ANDRÉS RODRÍGUEZ BERRIEL
Escritor majorero, acaba de publicar su última novela ‘Los majalulos’

La punta de Jandía y su faro asoman en el horizonte tras la barquilla de unos pescadores de Morro Jable. | FOTO YURI MILLARES

La toponimia de Fuerteventura está marcada por la traducción foránea, que le daba el leído y escribido de la época; primero cartógrafos y marinos, redactando cartas y derroteros, y más tarde topógrafos, escribanos, notarios, secretarios, etc., la mayoría funcionarios peninsulares que lo redactaban según creían ellos lo que era correcto. Los Derroteros de las Islas y Costa de África están tomados de Revue Maritime Colonial (publicación francesa), Mercantile Marine Magazine (inglesa), The West Coast Africa from Cape Spartel to Sierre Leone (United States Navy), The Africa Pilot or Mailing for Western Coast Africa (inglesa) y Roteiro da Costa Ocidental de Africa (portuguesa), con traducciones e interpretaciones que dejan mucho que desear.

El primer levantamiento topográfico lo realizan, en 1944, las tropas que Franco había enviado a la isla temiendo un desembarco aliado. Lo ejecutan dos compañías de topógrafos y una de tiradores de Ifni, que realizan una triangulación geodésica entre el faro de Cabo Bojador –en África– y los picos de Vigán y de la Rosa del Taro –en Fuerteventura–, con sendas hogueras para las que estuvieron subiendo leña tres días y, más tarde, con toda una labor de campo a lo largo y ancho de la isla.

Fotos del primer vuelo
De este trabajo y las imágenes del primer vuelo para fotografías aéreas (en el año 1946), que sirvió para el catastro, surgen los mapas militares 1:25.000 y 1:50.000 que aportan una gran cantidad de topónimos (aunque con muchos errores). Estos soldados andaluces, navarros, vascos, catalanes, gallegos y moros interpretaban o españolizaban voces pre/poshispánicas majoreras en una cartografía que aún perdura. En el año 1968 se realiza por encargo del Cabildo otro vuelo para una cartografía 1:5.000 y en algunas zonas 1:1.000, pero sin casi toponimia, y el técnico valenciano que realizó el trabajo de campo ponía lo que le parecía para la señalización de las triangulaciones.

Antigua postal de principios del siglo XX, ilustrada con un mapa de Fuerteventura con su dosis de erratas y un lío con los términos Tarajal y Tarajalejo, que aparecen como ‘Tarrajol’, ‘Tarrajal’ y ‘Tarrajolejo’./ ARCHIVO DE FOTOGRAFÍA HISTÓRICA DE CANARIAS-FEDAC

En estos años, el MOP [Ministerio de Obras Públicas], con su señalización viaria, empieza a oficializar los nombres con errores y el desarrollo turístico de la costa termina por rebautizar el litoral con los nombres de los planes de ordenación turística, urbanizaciones y hoteles y apartamentos, e incluso nombres de sociedades turísticas y mercantiles, sin un control a nivel municipal por los ayuntamientos, ni insular por el Cabildo.

El último avance topográfico lo da la Legión en los años 70, que con medios materiales, personales y con ayuda del Instituto Geográfico Topográfico y Catastral Nacional hace un barrido general de la isla

El último avance topográfico lo da la Legión en los años 70, que con medios materiales, personales y con ayuda del Instituto Geográfico Topográfico y Catastral Nacional hace un barrido general de la isla. Señalizó pozos, estanques, viviendas e incluso gavias, nateros y corrales. La pena es que crearan nuevos errores y no fueran de la mano de instituciones como los ayuntamientos y cabildo, para corregir lo antiguo y mejorar lo presente.

Rectificación rechazada
En el año 1986, la Consejería de Educación edita para colegios e institutos un mapa político y otro físico de Fuerteventura, plagados ambos de errores (unos heredados de la toponimia anterior y otros nuevos inventados y disparatados). Ese año, quien esto firma, escribe a los ayuntamientos de la isla, al Cabildo, a la Consejería de Educación, al Parlamento y al Diputado del Común dando cuenta del desaguisado cometido.

Sólo el ayuntamiento de Puerto del Rosario y el Cabildo insisten ante los entes superiores y, de todos ellos, únicamente el Diputado del Común logra interesarse y contesta al Cabildo con una carta docta y pedante firmada por un catedrático de la Universidad de La Laguna. Éste le echaba la culpa al mapa topográfico nacional, al nomenclátor nacional, a Correos y a los secretarios municipales por escribir y dar mal los nombres. Añadía que él y su equipo habían estado en la isla (posiblemente comiéndose un caldo de pescado) y que cuando los pastores le daban un topónimo dudoso, los secretarios le habían dado la grafía correcta y que no había que hacer caso de un personaje iletrado.

Lo que no dijeron es que su equipo acababa de editar una Geografía de Canarias y un Atlas Básico donde se repetían los mismos errores y una rectificación les acarrearía un descrédito personal y, posiblemente, económico. El Cabildo, el Ayuntamiento y el Diputado del Común se dieron por satisfechos y el caso se archivó.

Del rancho al bikini
Los planes de ordenación y especulación han rebautizado toda la isla con nombres como Playa Esmeralda, Pueblo de las Flores, El Rancho de Matas Blancas, Punta del Sol, Los Gorriones, Los Lagos, Costa Ventura, Los Verodes, Sol y Ventura, El Gallo, D. Quijote, Bahía Calma, Los Albertos, Club Aldiana, Stella Canary, Holidays Center, Aguas Verdes, Costa de Antigua, Nuevo Horizonte, Tamaragua, Vacancy Coast, Club Bikini, etc. Lo peor de todo es que hay políticos que miran para otro lado, preocupándose más ¿de la inmortalidad del cangrejo? y de favorecer la especulación y el desarrollismo, que de resolver los problemas diarios y conservar la cultura popular que, por desgracia, ya va tocada del ala.

■ LO QUE EL OÍDO ESCUCHA Y NO ESCRIBE
El percebe que el isleño llama ‘presebe’ se convierte en pesebre

Por ANDRÉS RODRÍGUEZ BERRIEL

El paisaje majorero ha incluido durante siglos al camello y al burro entre sus protagonistas (su máxima altitud, por cierto, es Orejas del Asno con 807 metros)./ FOTO Y. M.

Aparte de los numerosos nombres de lugares dados como entidades de población que no lo son, o situados donde no están, los mapas actuales repiten viejos errores en la toponimia majorera. Empezando por los derroteros y cartas antiguas, está el conocido ejemplo de “Punta Pesebre” que aparece en mapas y cartas marinas de la punta norte de la península de Jandía. Sin embargo, es presebe como llama el canario al percebe, que el majorero llama también patacabra, y en ese lugar había un roque, coronado con guano de gaviotas, pardelas y charranes, que semejaba un percebe.Morro Jable aparece en cartas antiguas como Morro del Gable y la traducción Aquilón del Moro (Punta del Moro), que se asemeja más a Morro Jable (la palabra jable es una españolización de sable: arena en francés). El barranco del Ciervo, donde se asienta el pueblo de Morro Jable, es en realidad barranco del Siervo, porque siervos eran Pedro Darias Pedriales y Juan Gómez, los sirvientes de doña María Luisa de Muxica La Peregrina, repudiada por su esposo y desterrada a Fuerteventura, quienes dan origen a varios topónimos en Jandía (los de Casa de la Señora, llano de Juan Gómez y baja de Juan Gómez, donde éste desapareció picado por una sarda –pez de la familia de los escualos–) y en Antigua (la cuesta de Pedriales –hoy rebautizada de Pedrales– que arrancaba de Casa del Notario –desaparecida por Obras Públicas– y termina en la entrada de Agua de Bueyes). Pedro Darias, por cierto, es quien da origen a la leyenda de la Luz de Mafasca ●

LO QUE DICEN LOS MAPAS / LO QUE DEBERÍAN DECIR

Alcones / Ancones
(ni auchón, ni halcones; deriva de ancas).

Aldiana / Las Gaviotas, punta del Viento
(Aldiana es nombre comercial).

Bahía Calma / El Granillo, El Río.

barranco del Ciervo / barranco del Siervo.

Costa Calma / cañada del Río
(otro invento: se plantó un bosquecillo para contrarrestar el alisio que entra por la cañada y hacía la zona un poco inhóspita).

cuesta de Pedrales / cuesta de Pedriales.

cumbre de Maninubre / macizo de Betancuria
(Maninubre es un valle).

Fenduga / Fenduca.

Güisguey / Guijey.

llano del Sol / llano del Dinero
(no existe el topónimo Sol en la isla).

Marabú / Esquinzo
(valle, barranco, rayón de jable; marabú es guirre).

El Matorral / El Saladar o Las Salinas
(El Matorral es el nombre comercial de la primera urbanización de Jandía).

Las Playitas / cala de Las Playas
(fue rebautizada por los suecos).

punta del Pesebre / punta del Percebe.

Temejeraque / Temejereque
(la montaña con más antenas de la isla).

Tesjuates / Tejuates
(error introducido por el MOP en la señalética y aceptado ahora incluso por el Ayuntamiento).

valle de Ortega / valles de Ortega
(los que hay desde Garabato a Tacha Blanca).

Vigocho / Viocho

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