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Historias ciertas e inventadas

La cola de la ballena sobre la barcaza que la movía y hasta hacía de decorado flotante...

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La cola de la ballena sobre la barcaza que la movía y hasta hacía de decorado flotante de parte del barco del capitán Ahab (cedida por el blog “Conoce La Isleta”) es una foto de la colección de C. Díaz y L. Cabrera que realizó Ravelo del rodaje de ‘Moby Dick’. Foto y película sobre las que Domingo Rodríguez escribe en esta entrega de la serie “Baúl del lector”. [En PELLAGOFIO nº 21 (2ª época, junio 2014)].

Por DOMINGO RODRÍGUEZ MARRERO

Fue un gran acontecimiento para la capital grancanaria. No era para menos. Un numeroso grupo de americanos e ingleses atrajo la atención de los vecinos de La Isleta y de cuantos se acercaban a los alrededores de la Puntilla. Se rodaba una película. Y el protagonista, estrella indiscutible del séptimo arte y uno de los grandes de Hollywood, transitaba las calles del barrio y de la ciudad como uno más, al alcance de la mirada de cualquiera. Se transformaba en capitán Ahab para luchar en las aguas de El Confital contra la ballena de madera y látex construida por habilidosos carpinteros de Las Palmas, en el taller de Carbonera Canaria junto al mercado del Puerto, como se puede apreciar en la foto. Se tomaba las copas en el bar Juan Pérez, entre otros locales de la ciudad. Participaba en fiestas en el Club Victoria y en sociedades e instituciones capitalinas. Incluso llegó a realizar el saque de honor en un partido de la Unión Deportiva. Era

Gregory Peck se había convertido, junto a Moby Dick, en único tema de conversación en bares, tiendas, cafetines, barberías y demás lugares

La película se estrenó en EE.UU. en 1956, y en España dos años más tarde (habría que saber cuándo en Las Palmas). Pocos quedan ya de los que participaron en la misma. Y muchos son los que saben lo que significó para La Isleta y la ciudad. Pasados los años los recuerdos afloran. Y entreveradas con esos recuerdos, aparecen las historias, unas ciertas, otras inventadas por paisanos que se atribuían haber participado como figurantes, tomado copas con Gregory Peck o compartido con él hasta parrandas de timple y guitarras. Pero esa es otra película, surgida de la imaginación de algunos. Como el cine.

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