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Paisaje de muelle, cultura de puerto

Bajo un punto de vista iconográfico la imagen es sin duda muy sugerente. Las formas navales que se aprecian...

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“Bajo un punto de vista iconográfico la imagen es sin duda muy sugerente. Las formas navales que se aprecian nos pueden recordar hoy en día más al decorado postindustrial de alguna representación teatral de vanguardia…”, escribe Carlos Santana Jubells sobre Matías López en su cuarta entrega para la serie “Baúl del lector”. [En PELLAGOFIO nº 49 (2ª época, enero 2017)].

columnista-jubellsPor CARLOS SANTANA JUBELLS
Historiador, archivero y gestor documental

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define el verbo estibar, en su segunda acepción, como “cargar o descargar un buque”; y a estibador, ra como “trabajador que se ocupa en la carga y descarga de un buque u otro medio de transporte y distribuye convenientemente los pesos en él”.

Bajo un punto de vista iconográfico la imagen es sin duda muy sugerente. Las formas navales que se aprecian nos pueden recordar hoy en día más al decorado postindustrial de alguna representación teatral de vanguardia que a parte de un barco que, en efecto, navegaba… Y qué decir de la rampa mecánica y del camión que espera la carga de los sacos. Son sin duda de otra época.

Me apetece intentar una lectura subjetiva y entre líneas de qué hacen y qué representan –o podrían representar, reitero que esto es pura subjetividad– los hombres que aparecen en esa imagen

Pero prefiero centrarme en las personas. Esas sí que no son de otra época. Más que limitarme a una descripción “de diccionario”, me apetece intentar una lectura subjetiva y entre líneas de qué hacen y qué representan –o podrían representar, reitero que esto es pura subjetividad– los hombres que aparecen en esa imagen. Más allá de las definiciones formales, los estibadores son el sistema circulatorio por el que fluye la sangre de los puertos comerciales, que no es otra que la mercancía que constantemente entra y sale de los buques que atracan y desatracan y que generan así la riqueza inherente a un puerto activo.
Quiero ver en las posturas de las cinco personas que aparecen en la imagen esa actitud de digno dominio que siempre acompaña al que se sabe profundo conocedor de un espacio y virtuoso en el ejercicio de un procedimiento.

Los estibadores son el sistema circulatorio por el que fluye la sangre de los puertos comerciales, que no es otra que la mercancía que constantemente entra y sale de los buques que atracan y desatracan

El “paisaje cultural de los muelles” y la propia “cultura del puerto” incluyen como uno de sus elementos esenciales a los estibadores y sus trajines asociados. Trajines no sólo de carga y descarga, sino también trajines sociopolíticos por parte de un colectivo que siempre ha dado muestra de profundos valores de unión corporativa y solidaridad.

Eso es lo que veo en la postura casi avasallante del que planta su pierna en una burra de madera; en la indolencia dominante del que mira la escena con los brazos cruzados bajo un mono que imagino azul y manchado, y del que espera con la carretilla; en los apuntes de carga que parece estar manejando el de sombrero y corbata oscura… Un paisaje cultural, el de los puertos, cargado no sólo de elementos formales sino de valores, ideas, actitudes y comportamientos que son igualmente dignos de estudio y conservación.

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