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Mi primera visita al Jardín Canario, ¡qué maravilla!

Cuando se acaba de jubilar como director del Jardín Botánico Canario "Viera y Clavijo", David Bramwell relata cómo transcurrió su primera visita al centro...

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Cuando se acaba de jubilar hace unas semanas como director del Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo”, David Bramwell relata en su serie para esta revista “Cuaderno de campo” cómo transcurrió su primera visita al centro unos años antes de su “fichaje”. [En PELLAGOFIO nº 7> (2ª época, enero-febrero 2013)].

■ PINCELADAS DE BIODIVERSIDAD.
Al pie de la página, la ilustración completa (con el petirrojo, la bicacarera y la flor de mayo) y las fichas de las especies que incluye esta obra del pintor Tony Sánchez ●


Por DAVID BRAMWELL
Director del Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo” de 1974 a 2012

En marzo de 1969 Zoë y yo llegamos a Gran Canaria para llevar a cabo unos estudios sobre los taginastes de la isla. Estos estudios formaban parte de la preparación de mi tesis doctoral y don Enrique Sventenius nos preparó unos mapas para señalar las localizaciones de flora más importantes, hablándonos mucho de un jardín botánico que él había creado durante casi veinte años en el barranco de Guiniguada, en Tafira. Además de escribir dos cartas de presentación, uno a don Fernando Navarro Valle –en aquel momento el encargado del Jardín– y otro a don José Alonzo –su jardinero mayor–, don Enrique nos recomendó quedarnos en el antiguo hotel Los Frailes, a diez minutos a pie del Jardín Canario.

Llegamos por la tarde en el barco desde Tenerife y subimos a Tafira. Sin decirnos nada, don Enrique había llamado para hacer una reserva en el hotel y nos esperaba el dueño, don Tomás, quien nos contó que otro botánico, Günther Kunkel, vivía casi en frente. Lo llamamos por teléfono y nos reunimos en su casa, con la idea de preparar juntos unas excursiones a Arinaga, el barranco de Arguineguín y a su finca en Santa Lucía de Tirajana.

En los riscos de la ladera encontramos plantas de ‘Sventenia bupleuroides’, especie descubierta por don Enrique y nombrada en su honor por el Dr. Pío Font Quer, uno de los grandes botánicos de España

A la mañana siguiente, Zoë y yo salimos en dirección al Jardín Canario, entrando por la puerta de arriba y bajando por la ladera hasta el edificio de las oficinas. ¡Qué maravilla! En los riscos de la ladera encontramos una magnífica colección de especies endémicas, el camino de los dragos, el de las labiadas, la cascada con plantas de Sventenia bupleuroides, especie descubierta por don Enrique y nombrada en su honor por el Dr. Pío Font Quer, uno de los grandes botánicos de España. Entramos en la zona de laurisilva y a continuación llegamos a las oficinas, donde nos recibieron, cariñosamente, don Fernando y don José, quien no paró de preguntar cómo se encontraba don Enrique.

Dimos una larga vuelta por todo el Jardín y don José nos enseñó algunos de los últimos descubrimientos de Sventenius, la cresta de gallo de Moya (Isoplexis chalcantha), un taginaste nuevo de La Gomera (Echium acanthocarpum), la bencomia de Los Leales (Bencomia brachystachya) y la Globularia sarcophylla de la misma localidad. En la zona de costa vimos algunas especies de las Islas Salvajes, recogidas durante la última excursión de don Enrique y don Ventura Bravo a aquel pequeño archipiélago, y también la casi extinguida Limonium tuberculatum del oasis y dunas de Maspalomas.

Visitamos el vivero en el que don José guardaba algunos de sus secretos, plantas sacadas de semillas que había enviado Sventenius durante sus años de ausencia del Jardín, esperando su regreso. Salimos del Jardín por la tarde y don Fernando nos alcanzó otra vez al hotel Los Frailes. Recuerdo hacerle el comentario: “¿Cómo un jardín botánico tan bonito y tan importante, en su concepto moderno, es casi desconocido en el mundo?”. ¡No teníamos ni idea de lo que nos iba a pasar cinco años después!

■ PINCELADAS DE BIODIVERSIDAD
Petirrojo, bicacarera y flor de mayo

Ilustración de TONY SÁNCHEZ*

Acompañamos este recorrido por el Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo”, en Gran Canaria, con una lámina especialmente trabajada para esta página que incluye tres especies singulares por su belleza en la fauna y flora del archipiélago.

FICHAS
NOMBRE COMÚN: Petirrojo.
NOMBRE CIENTÍFICO: Erithacus rubecula.
CARACTERÍSTICAS: Los adultos son muy fáciles de identificar por su cara y pecho rojo herrumbre en la subespecie E. r. superbus, y rojo anaranjado en E. r. microrhynchus.
DISTRIBUCIÓN: En Gran Canaria y Tenerife encontramos E. r. superbus, que es una subespecie endémica de Canarias. E. r. microrhynchus habita en La Gomera, El Hierro y La Palma.
HÁBITATS: Distribuido en bosques de laurisilva, fayal-brezal, pinar mixto y cultivos.
ECOLOGÍA: Su dieta es principalmente de invertebrados, y también frutos.

NOMBRE COMÚN: Bicacarera.
NOMBRE CIENTÍFICO: Canarina canariensis.
DISTRIBUCIÓN: Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma.
HÁBITATS: Bosques de laurisilva.

NOMBRE COMÚN: Flor de mayo.
NOMBRE CIENTÍFICO: Pericallis webbii.
DISTRIBUCIÓN: Gran Canaria.
HÁBITATS: Abundante en el norte desde zonas costeras hasta altas montañas ●

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