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La era sobre un llano inclinado, en La Gomera

Entre el pueblo de Arure y la desembocadura del barranco de Valle Gran Rey (La Gomera), el camino discurre en alto por los llanos de La Mérica...

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Entre el pueblo de Arure y la desembocadura del barranco de Valle Gran Rey (La Gomera), el camino discurre en alto por los llanos de La Mérica ofreciendo a cada instante espléndidas y variadas vistas: barranco de Arure, Taguluche, Fortaleza de Chipude, muelle pesquero en La Vuelta. [En PELLAGOFIO nº 42 (1ª época, junio 2008)].

■ ARURE-VALLE GRAN REY
Distintos paisajes

Tiene un recorrido de poco más de siete kilómetros entre distintos paisajes, según se va ascendiendo y descendiendo hacia la costa durante dos horas y media ●

Por YURI MILLARES

El viejo núcleo del pueblo de Arure, Las Casitas, se sitúa en torno a su iglesia y la Casa de la Cultura. Se separa de Chipude para constituirse en municipio en el siglo XIX, aunque en 1941 cambia la denominación de Arure para el término municipal por la actual de Valle Gran Rey. Frente a su antiguo casco, la carretera que atraviesa el pueblo tiene en una curva el acceso al sendero (primero es calle y pista), que también, en su inicio, es el acceso al mirador de Santos (espléndida vista aérea de las casas de Taguluche).

Pero siguiendo el camino hacia el llano del Pedregal nos adentramos por el sendero, pasamos junto a la gran oquedad de la cueva de Terejiguete y, siempre en sentido ascendente por el empedrado, alcanzamos una amplia llanura en lo alto del Risco de Perico que, suavemente, se inclina hacia el horizonte y se funde con el mar: La Mérica. Una gran era se cruza con el camino, testigo mudo de tiempos de siembra de algunas familias que vivían de este llano cerealero.

Después de atravesarlo llega el descenso en acusada pendiente por el risco de Perico, serpenteando la altura para llegar directamente al borde del mar –tras rebasar la cañada del Picacho– en el núcleo urbano de La Calera.

■ CUADERNO DE CAMPO
El botánico David Bramwell

Escribió su última colaboración para la primera época de PELLAGOFIO como revista mensual, por la primera de las islas canarias que exploró en los años 60: La Gomera. Nosotros titulamos su relato, en este caso yendo de Arure a Valle Gran Rey, “La Mérica, curioso nombre ¿no?” donde, por cierto, en 1969 encontró una planta desconocida aún por la ciencia: “La anoté con el nombre de Crambe wildpretii spec. nov. en la etiqueta del pliego de herbario. Posteriormente fue descrita como una especie nueva con este nombre, dedicada a don Wolfredo Wildpret, catedrático de Botánica de la Universidad de La Laguna” ●

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