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Saborea Lanzarote… y Salva La Geria

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Lanzarote se está volcando en potenciar dos de sus mayores atractivos para el visitante, al tiempo que preserva la identidad de su gastronomía y su paisaje. Los proyectos, que dan título a esta página, lo dicen todo y echarán a andar a partir de noviembre de 2012. [En PELLAGOFIO nº 5 (2ª época, noviemre 2012)].

La montaña del Chupadero es uno de los espacios de La Geria en el que una finca abandonada ha sido rehabilitada por sus propietarios, realizando un delicada y costosa intervención para restaurar el paisaje./ FOTOGRAFÍAS DE TATO GONÇALVES

Por YURI MILLARES

La tremenda, terrorífica y extensa sucesión de erupciones volcánicas que sacudieron la isla de Lanzarote entre los años 1730 y 1736, no sólo sepultaron un tercio de la isla (con sus aldeas, vegas agrícolas y fuentes de agua) bajo metros de ceniza volcánica. También crearon un paisaje nuevo que el isleño fue capaz de aprovechar, convirtiendo la desolación en riqueza: La Geria. Sin embargo, ese paisaje único de viñas, higueras y otros frutales, enterrados en hoyos de ceniza, lleva años “en continuo deterioro”, en palabras del consejero de Agricultura del Cabildo, Francisco Fabelo.Esa situación, afortunadamente, se está invirtiendo. Y no sólo porque existe el Plan Especial del Paisaje Protegido (que se ha consensuado con bodegueros, viticultores, vecinos y otros sectores), el PIOT, o la Ley de Espacios Naturales, que ya de por sí motivan que “La Geria vaya cogiendo más vida y que se generen nuevas actividades económicas” vinculadas al paisaje y la viña.

Francisco Fabelo, consejero de Agricultura y de Promoción Económica del Cabildo de Lanzarote.
Premio Europeo del Paisaje
Recientes iniciativas de recuperación que están surgiendo en este espacio han llevado al Cabildo a presentar la candidatura de La Geria al Premio Europeo del Paisaje. Para ello ya han conseguido el aval del Parlamento canario y “que siga su curso a través del Ministerio”. La Geria existe, como la conocemos ahora, desde hace cerca de 300 años, ¿qué es lo nuevo que se puede argumentar para cumplir los requisitos de tal convocatoria? Según Francisco Fabelo, en base a tres hechos principales: “la recuperación del paisaje en la montaña del Chupadero, la recuperación patrimonial con el edificio antiguo de la bodega Rubicón, y diversas acciones que nada tienen que ver propiamente con la acción de una bodega, como pueden ser eventos de ocio, conciertos, pruebas deportivas, etc.”

Todo ello, afirma, “ha generado un círculo virtuoso, o un bucle sostenible como decimos nosotros, donde las tierras se van revalorizando a través de esa oferta turística y los beneficios se reinvierten otra vez en el territorio, recuperando tierras abandonadas”.

Las tierras se van revalorizando a través de la oferta turística y los beneficios se reinvierten otra vez en el territorio, recuperando tierras abandonadas

Para rematar la tendencia hacia la recuperación del paisaje vitivinícola entre la ceniza volcánica de La Geria, los cinco municipios en los que distribuye su territorio (San Bartolomé, Tinajo, Tías, Yaiza y Teguise), junto al Cabildo, han creado un consorcio abierto a la incorporación de otras entidades públicas y privadas, que es el encargado de administrar ese territorio con proyectos como…

Trabajadores en labores de limpieza y mantenimiento en una finca de viña de La Geria.

Salvar la Geria
Hay grandes empresas que, pensando en mejorar su imagen corporativa, están dispuestas a patrocinar proyectos concretos de actuaciones en materia medioambiental. Es el caso de la TUI, “que se ha dirigido a nosotros para apadrinar el proyecto Salvar La Geria”, explica el consejero de Agricultura lanzaroteño.

Un proyecto que entrará en acción a mediados de este mes de noviembre de 2012: ya hay una cuadrilla de personas de una empresa de empleo especial, que depende de la Asociación de Discapacitados de Lanzarote (Adislan), dispuesta para iniciar la “limpieza general de márgenes de las carreteras más deterioradas; acondicionamiento de dos barranquillos que hay que recuperar; mejora de unas fincas públicas del Ayuntamiento de Teguise que se desmantelaron sacando arena (rofe) para arenar tierras tras el [huracán] Delta; y actuaciones en las laderas deterioradas de más impacto visual desde la carretera”, resume el consejero.

El Cabildo sufragará el coste de la actuación los cinco primeros meses de trabajo, “pero la idea es conseguir recursos a través de los patrocinadores y de los propios integrantes del consorcio”. ¿Cómo se financiaría el resto del año? Mediante la aportación de un porcentaje de todos los ingresos que generan las iniciativas turísticas, deportivas y culturales por parte de turoperadores, bodegas y demás empresas que realizan actividades en La Geria. “Cada acción y cada empresa que tiene como cuartel este espacio –añade–, tiene que contribuir con un porcentaje de lo que cobra a la persona que demanda su servicio. Por ejemplo, la guagua de la TUI que atraviesa La Geria, tiene el compromiso social de que durante un año, de lo que cobra (es decir, no significaría un incremento del precio de la tasa de la guagua a los usuarios), destinará un porcentaje al proyecto Salvar La Geria”.

Cada acción que tenga lugar en este espacio, contribuirá al proyecto de su mantenimiento

En resumen, “cada acción que tenga lugar en este espacio, contribuirá al proyecto de su mantenimiento”. Esto incluye iniciativas como la Carrera del Vino, la Camel Travel (paseo en camello por medio de los viñedos), la actividad propia de las bodegas que ofertan visitas guiadas a sus museos, el senderismo, recorridos en bicicleta, etc. Todos contribuirán al proyecto “Salvar La Geria”.

El proyecto, que “es bastante ambicioso en cuanto a todo lo que se quiere recuperar”, reconoce Fabelo, piensa “en múltiples vías de obtención de recursos, no sólo los mecenazgos y los patrocinios de empresas públicas o particulares, sino también a través de la venta de merchandising, calendarios, ediciones especiales de cierto número de botellas de vino, con un pequeño folleto donde se cuenta en qué consiste el proyecto y que la persona que está consumiendo ese producto contribuye al mantenimiento del paisaje”.

Casi todas las fincas y parcelas están en manos de gente muy mayor, que no han tenido el relevo generacional dentro de su familia, pero pueden ser explotadas por otra gente

Banco de tierras
Para recuperar los terrenos agrícolas, además, existe un banco de tierras que ya está funcionando con la mediación del Cabildo. “Casi todas las fincas y parcelas están en manos de gente muy mayor, que no han tenido el relevo generacional dentro de su familia, pero pueden ser explotadas por otra gente. Se trata pues de darle la tranquilidad al propietario de que no pierde la titularidad de la propiedad, pero sí darle la oportunidad a otras personas (muchas de ellas limítrofes o colindantes de esas tierras), a quienes les interesa que estén atendidas”.

El banco de tierras tiene ámbito insular. El Cabildo pone en contacto a las dos partes para que lleguen a un acuerdo. “Algunos dicen ‘esto es de mis padres y no lo quiero ver abandonado, con que lo tengan limpio me basta’; y otros que ya están en producción piden una tercería, o la mitad. Las condiciones las fija cada cual”.

Lentejas con verduras en una presentación del restaurante lanzaroteño La Tegala.

Durante los dos primeros años tienen todos los beneficios por parte de la administración local, en cuanto a suministro de semillas, asesoramiento técnico, enganche de agua, maquinaria que necesite (tipo tractor, etc.) “y una vez que arrancan, lo que les rente será el acuerdo que hayan tomado con el propietario”.

Sello de calidad
Con el paisaje vitivinícola en recuperación y las tierras agrícolas de la isla rescatándose del abandono, queda aún otra importante labor que poner en marcha: “la revalorización de los productos locales”, insiste Francisco Fabelo. Para ello hay varias vías: una sería el camino largo de la creación de diversas denominaciones de origen, cuyo trámite se demoraría no menos de seis años para cada producto merecedor de ello (“y Lanzarote cuenta con muchos productos que son susceptibles de un reconocimiento a través de un label de calidad como puede ser una DO”, asegura el consejero de Agricultura): la cebolla, la batata, los chícharos, los quesos, las lentejas.

O seguir un trayecto más corto, como es incorporar esos productos locales a una marca en la que estén todos incluidos y que, técnicamente, se denomina “marca de garantía”. Igualmente “es un label de calidad avalado por el ICCA [Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria] y no impide que puedan luego iniciar otro recorrido por su cuenta para una DO”.

La marca de garantía “Saborea Lanzarote” será un sello de calidad al que podrán acogerse las batatas, las lentejas, los quesos, las papas antiguas y las cebollas

Foto de familia del equipo fundador de Lanzarote Cocina en 2011./ FOTO CABILDO LANZAROTE
Foto de familia del equipo fundador de Lanzarote Cocina en 2011./ FOTO CABILDO LANZAROTE

El Cabildo ya tiene redactado el reglamento genérico de esa marca de garantía, que daría a sus mejores productos el sello de calidad “Saborea Lanzarote”, y está ahora en la fase de desarrollar anexos independientes a cada producto. Los primeros que podrán acogerse a dicha marca serán las batatas, las lentejas, los quesos, las papas antiguas y las cebollas. A los que le seguirán otros, como más granos o incluso transformados del atún.

El primero de ellos que pronto gozará del sello de calidad, la batata, tendrá “como criterios básicos para ostentar la marca de garantía de Saborea Lanzarote, básicamente, que sea de jable; que sea producto de secano y no lleve aporte de agua; y tener la característica tradicional de su corteza roja y carne blanca en el interior, aunque dentro de ella hay varias subespecies”.

Lanzarote cocina… productos de la isla

Arvejas de Ye

El presidente del colectivo de empresarios y cocineros “Lanzarote Cocina” es Luis León Romero. Sevillano de nacimiento, lanzaroteño de corazón tras 23 años ininterrumpidos de ejercicio de su profesión en la isla, es uno de los chefs más conocidos y reconocidos aquí. Ahora ejerce su maestría entre los fogones de su propio restaurante El Toro (en Puerto del Carmen), donde, explica, “todos los días ofrecemos a los clientes un plato de cuchara diferente: lentejas, judías, fideos costeros…” como entrante de cortesía (gratuito) servido en cazuelitas. Volcado últimamente en una cocina más tradicional (“la gente está ya cansada de nouvelle cuisine”, argumenta), su pasión y su filosofía de trabajo son los productos más cercanos, en especial los pescados de la isla. También los granos, como en el plato que ilustra este texto ●

Lentejas con verdura, queso de cabra, gofio y arroz blanco

El restaurador Antonio Hernández ha convertido su restaurante La Tegala (en Mácher) en un referente de la cocina tradicional de Lanzarote. “La base de toda cocina son nuestras abuelas”, insiste. En su carta no faltan pescados como el atún, ni granos como las lentejas, siempre en la búsqueda del producto local. De este grano, precisamente, realiza jornadas gastronómicas en las que se atreve hasta con un helado de lentejas. Para ilustrar este reportaje, brinda a los lectores un potaje de lentejas con verduras, queso semiduro de cabra, gofio y arroz blanco ●

Lomo de atún sobre reducción de tinto Stratvs y puré de batata

El Princesa Yaiza, es mucho más que un magnífico hotel lanzaroteño de cinco estrellas: ha convertido uno de los restaurantes temáticos que aloja, el Isla de Lobos, en destino de turismo enogastrómico de Europa. Y ello con una estricta filosofía de slow food y productos “kilómetro 0”, que, además de ofrecer en todos sus platos ingredientes locales, realizan investigación, por ejemplo, con marisco canario. “Pocos restaurantes tienen clacas en Canarias, aquí nos viene de Playa Quemada”, explica su chef ejecutivo, Carlos Pérez, que cuenta en el Isla de Lobos con la labor del chef Paolo Soggiu ●

Caldo de mero siglo XXI, con su papa, cebolla y cilantro

Cocina muy tradicional, con elaboraciones originales y presentaciones vanguardistas dan personalidad a un restaurante del norte de la isla, en primera línea de playa, bajo el imponente macizo de Famara: es El Risco, donde su chef Juan Jesús Perdomo, arropado por unos eficaces jefe de sala (Marco Rodríguez) y sumiller (Pedro Nolla), sorprende con sus sabrosas creaciones que, insiste, se hacen al momento, incluso pelar unas papas. Su crujiente de morena rubia con chips de batata (que él ha bautizado “Luz y sombra”) ha reinventado el concepto de cocinar este pez ●

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