Dr. Qu: «En lugar de abandonar la tierra, los agricultores se adaptaron»
El director general de la FAO pone a Lanzarote de ejemplo durante al entrega de certificados SIPAM a 14 países

El director general de la FAO pone como ejemplo las prácticas agrícolas extremas de Lanzarote en el jable y en las arenas volcánicas, en sus primeras palabras al dar la bienvenida a los 14 países que han recibido en Roma el diploma que acredita algunos de sus territorios como Patrimonio Agrícola Mundial a preservar. [En PELLAGOFIO nº144 (2ª época, noviembre 2025)].

Por YURI MILLARES
Tras un largo y complicado recorrido que dio sus primeros pasos en 2019, la tramitación de los «Sistemas agrícolas en jable y arenas volcánicas en la Isla de Lanzarote» como uno de los 102 tesoros agrícolas del mundo acaba de llegar a la meta, con la entrega de la correspondiente certificación acreditativa el 31 de octubre en Roma. En un acto protocolario celebrado en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) —en el marco de las celebraciones por su 80º aniversario— el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, recibió el diploma de manos de Godfrey Magwenzi, director general adjunto de la Organización.
«Lanzarote produce uvas con un riego mínimo en una de las regiones más secas de Europa, demostrando que los conocimientos tradicionales pueden ser una poderosa herramienta de resiliencia al clima»DR. QU DONGYU, director general de la FAO

Resiliencia
«Generaciones más tarde —destacó a continuación el Dr. Qu, agrónomo, científico y diplomático chino—, esas mismas técnicas mantienen los viñedos de Lanzarote, donde se producen uvas con un riego mínimo en una de las regiones más secas de Europa, demostrando que los conocimientos tradicionales pueden ser una poderosa herramienta de resiliencia al clima».

Fue un acto de celebración para los países que vieron reconocidos sus sistemas agrarios singulares pero, advirtió el Dr. Qu, ahora toca pasar «a la consolidación, necesitamos un marco que permita medir la contribución del patrimonio agrícola a la biodiversidad, la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático».


Legado a conservar
Y es que, insiste, «ahora es Patrimonio Agrícola Mundial, es el legado que tenemos que conservar y mantener». Las medidas se ejecutan en un único plan ya en marcha, se llama Plan de Acción SIPAM y tiene entre sus objeticos difundir los valores a proteger, por ejemplo, entre la población escolar. Pero también medidas más ejecutivas, caso de proyectos como la desalación de agua en La Santa «para que haya agua potable de uso agrícola a disposición de los agricultores de los enarenados de la zona norte de la Isla», detalla.
Ser Patrimonio, así con mayúsculas, reconoce Fabelo, «la gente lo relaciona muchas veces con una cosa estática, “no me la toques, no me la cambies”. Pero hay una manera de conservar de forma dinámica, adaptándonos a los nuevos tiempos sin perder la esencia de lo que son los sistemas agrícolas tradicionales». Es decir, recalca, «manteniendo la filosofía del mulching, una tierra vegetal cubierta con arena volcánica o con arenas marinas, una filosofía ancestral de hace siglos que no quita que puedas implementar con tecnología. Es decir, son dinámicos y resilientes»



