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La polilla guatemalteca de la papa, entre las plagas más dañinas que afectan a Gran Canaria

ECOISLA. La polilla guatemalteca de la papa ha obligado a retirar y eliminar el último año y medio casi un millón y medio de kilos de este producto. Extendida por toda la isla, el Cabildo de Gran Canaria ha tenido que poner en marcha diversas acciones para combatirla –con ayudas a agricultores presupuestadas en 660.000 euros–, que se suman a las que desarrolla, por ejemplo, contra la mosca de la fruta o el picudo negro de la platanera. [En PELLAGOFIO nº 98 (2ª época, junio 2021)].

Por YURI MILLARES

“La plaga a la que se le está dedicando más esfuerzo ahora mismo en Gran Canaria es la polilla guatemalteca porque 2019 fue un año fatídico en la isla. Hubo pérdidas de cosechas en las medianías del 50% e, incluso, en algunos lugares, del 100%”, destaca la ingeniera agrónoma Nayra Oliva, coordinadora del programa de control de esta plaga desde el Servicio de Extensión Agraria del Cabildo.

Entre julio de 2019 y julio de 2020 se recogió y destruyó casi un millón de kilos (977.595 kg); en la actual campaña, que comenzó en agosto de 2020, se han recogido menos de la mitad a (423.300 kg hasta julio de 2021), lo que indicaría que las medidas tomadas para combatirla están dando resultados. Hay unos números de teléfono (928219635 y 610594485) a los que el agricultor debe llamar para que el Cabildo proceda a la retirada de las papas afectadas. Los kilos retirados para su eliminación tienen una línea de ayuda que fue de 30 céntimos por kilo en la última campaña.

Kilos de papas afectados por la polilla guatemalteca y retirados entre los meses de abril de 2020 a marzo de 2021. | TRAGSA Y SERVICIO DE EXTENSIÓN AGRARIA DEL CABILDO DE GRAN CANARIA
Teror, Moya y Firgas los municipios con más kilos de papas afectados por la polilla guatemalteca y retirados entre abril de 2020 y marzo de 2021. | TRAGSA Y SERVICIO DE EXTENSIÓN AGRARIA DEL CABILDO DE GRAN CANARIA

La polilla guatemalteca de la papa (Tecia solanivora) es un lepidóptero de hábitos nocturnos que es atraída por una sustancia que emite la planta cuando florece. Después de aparearse, la hembra va a la base del tallo y pone una media de 195-200 huevos con un éxito de nacimientos del 95%. De ahí salen unas diminutas larvas que bajan directamente al tubérculo. A medida que van haciendo galerías por la superficie de la papa van creciendo y penetrando un poco más. Cuando completa su ciclo como larva, sale y forma una pupa en los primeros cinco centímetros del suelo que, en poco tiempo, se convierte en una polilla repitiendo su ciclo.

Aspecto de unas papas afectadas por la polilla guatemalteca.

“A una temperatura por encima de los 25 grados completa el ciclo en poco más de un mes; por debajo de 15 grados le cuesta más de tres meses; y por debajo de los 9 grados ya no se desarrolla”, explica Nayra Oliva. En Canarias, pues, “tiene un clima idóneo para su desarrollo con un gran número de ciclos al año”.

Procedente de América Central la plaga llegó a Tenerife en 1999, dos años después se extendió también por Gran Canaria y La Palma. Esta polilla es fácil confundirla con la polilla de la papa “de siempre” (Phtorimaea operculella) y con la polilla del tomate (Tuta absoluta): lo que distingue a la Tecia solanivora es que no afecta a las hojas ni al tallo, así que el daño que causa no se descubre hasta que se cosechan las papas. Con una capacidad de vuelo muy reducida, este insecto se extiende fácilmente con las semillas, con los aperos de labranza o en el transporte de papas entre fincas.

El Programa de Control de la Polilla Guatemalteca en Gran Canaria, encomienda realizada a la empresa Tragsatec, realiza el monitoreo de la plaga desde junio de 2020 mediante la colocación de trampas tipo delta: una placa engomada adhesiva que se impregna con una feromona que es el atrayente sexual para el macho. Se han colocado 103 trampas repartidas por toda la isla y en todas ellas se han capturado individuos de la polilla (sobre todo en el centro y norte de la isla), a lo que hay que sumar otras 15 trampas en almacenes.

Con los datos de capturas obtenidos en las trampas “se dibuja una curva de vuelo y vas viendo cómo van las poblaciones –explica Nayra Oliva–. Hay lo que se llama un umbral de tratamiento: cuando hay más de cincuenta capturas en una trampa en una semana, indicaría el momento de llevar a cabo medidas de control. Con las plagas tenemos que convivir y lo que dice la producción integrada es que hay que utilizar toda una batería de medidas culturales en un primer momento; luego de enemigos naturales y de manejo del cultivo”.

Mapa de Gran Canaria con localización de las 103 trampas delta en campo para el monitoreo de la polilla guatemalteca. | TRAGSA Y SERVICIO DE EXTENSIÓN AGRARIA DEL CABILDO DE GRAN CANARIA
Nivel de las capturas por trampa en todo el territorio de Gran Canaria. | TRAGSA Y SERVICIO DE EXTENSIÓN AGRARIA DEL CABILDO DE GRAN CANARIA

La red de monitoreo [ver mapas] “ha confirmado –dice– que la polilla se encuentra en todas partes, dispersa por toda Gran Canaria”.

Las labores culturales recomendadas incluyen una selección muy cuidadosa de las semillas, evitando papas de segunda multiplicación, y molestar todo lo posible a la polilla para que no encuentre facilidades que le permitan desarrollar su ciclo: al sembrar hay que enterrar la papa de semilla más profunda, para que la larva no llegue; además, el riego por aspersión es preferible al riego por goteo manteniendo la superficie de la tierra húmeda, ya que la polilla se cuela por las grietas que se forman en la tierra seca.

“Si tenemos una lámina de agua muy finita pero continua en el cultivo, a la polilla hembra le molesta un montón para la puesta, pero si encuentra una grieta baja y pone el huevo todo lo abajo que puede, aunque las larvas no pueden superar una profundidad de 30 cm. Se trata de írselo complicando”, detalla Oliva.

La “Convocatoria de ayudas para minimizar las pérdidas debidas a la afectación de papa por polilla guatemalteca y para la adopción de medidas para el control de dicha plaga en Gran Canaria”, dotada con un crédito de 660.000, comprende seis líneas para el control de esta plaga, entre las que destacan la retirada y eliminación de papas afectadas; el control biológico mediante una pequeña avispa presente en la isla (Copidosoma koehleri) que es su enemigo natural; o la rotación de cultivos compensando a los agricultores, por ejemplo, con 1.000 euros por hectárea a quienes roten con cereales y leguminosas.

La mosca de la fruta. Las Bases Reguladoras de la Campaña de Entrega de Mosqueros para el Control de la Mosca de la Fruta (Ceratitis capitata) para el año 2021 se publicaron en febrero, para el reparto de mosqueros (Ceratipack “ready to use”) con la finalidad de paliar el problema de la pérdida de producción y calidad de la fruta afectada en la isla. Se han repartido 17.425 mosqueros entre 151 agricultores para colocarlos en 117.582 árboles frutales, en su mayoría mangos (59.557) y naranjos (38.186) [Ver cuadro].

Mosqueros repartidos para el control de la mosca de la fruta en la campaña de 2021. | SERVICIO DE EXTENSIÓN AGRARIA DEL CABILDO DE GRAN CANARIA

El picudo negro de la platanera. Se están llevando a cabo dos proyectos para platanera, en coordinación con Asprocan (Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias) y el ICIA (Instituto Canario de Investigaciones Agrarias) relacionados con la plaga del picudo negro de la platanera (Cosmopolites sordidus), pero también con la enfermedad denominada mal de panamá (Fusarium oxysporum). Para ello, tanto el Cabildo de Gran Canaria de manera directa, como la empresa pública GMR mediante un contrato menor, realizan un muestreo aleatorio desde el mapa de cultivos de la isla para su detección en 40 parcelas y productores de plátano, así como encuestas sobre el mal de panamá en dichas parcelas y la recogida de muestras vegetales y de suelo para la detección y caracterización de Fusarium oxysporum f. sp. cubense a partir de los resultados de la encuesta en las parcelas afectadas por esta enfermedad.

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