Conservación de bosques y aprovechamiento maderero en Gran Canaria
El control del eucalipto libera madera y reduce riesgos de incendio

El eucalipto abre nuevas perspectivas al uso sostenible de la madera como recurso local en Gran Canaria. Además del aprovechamiento del pino canario de repoblación (que se corta para sanear el bosque), el eucalipto rojo es objeto de estudio por su calidad para su uso en rehabilitaciones y carpintería urbana. [En PELLAGOFIO nº133 (2ª época, octubre 2024)].
Por YURI MILLARES
Tras siglos talando árboles en los bosques de Gran Canaria, a principios del XX se llegó a un mínimo histórico de masa forestal y a ser conscientes del desastre ecológico generado. Es así como a partir de los años 50 dio comienzo un proceso de repoblaciones y se va conformando una administración forestal a su cuidado. Fue un tiempo en el que todas las necesidades de madera se fueron cubriendo con la importación, sobre todo de maderas tropicales. .

Esa madera tropical venía inicialmente en lo que se llama «rollos», grandes troncos que no era raro ver llegar flotando hasta la orilla en alguna ocasión, cuando algún carguero lo perdía accidentalmente durante la travesía. ¡Todo un tesoro para el que lo encontraba! y para el que el isleño tenía una palabra: era un jallo, lo que la mar deja en la orilla y se aprovechaba en tiempos de escasez o miseria (tablones, botellas de vidrio, sogas).
La inmensa mayoría de esos rollos de madera tropical sí llegaban a puerto y había carpinteros que tenían los aserraderos adecuados. Hasta que los países de donde procede esta producción empezaron a generar valor añadido a sus economías exportando como viene en la actualidad: aserrada en origen y cortada en tablas de distintas dimensiones. Es así como los aserraderos locales desaparecieron en la isla.
Los pinares de repoblación hace ya años que vienen siendo objeto de labores de mejora selvícola, el exceso en la densidad de árboles requiere labores de clareo
Paradoja
La paradoja es que, en realidad, en la isla hay un excedente de madera aprovechable que se corta para sanear las masas boscosas y limpiar los fondos de barrancos. Los pinares de repoblación hace ya años que vienen siendo objeto de labores de mejora selvícola. El exceso en la densidad de árboles, cuando están por repoblación y no por dispersión natural de sus semillas, requiere tales labores de clareo. De este modo se tienen ejemplares más sanos y robustos, a la vez que se protege mejor el bosque frente a incendios.

Estos árboles marcados para sacas ya tienen unas dimensiones adecuadas para su uso maderero, porque son de pinares que tienen 70 y 80 años. De ahí lleva saliendo madera hace años para distintos usos en obra pública muy limitados (bordes de carreteras, áreas recreativas), pero puede salir más, aseguran. En cualquier caso, sólo se trata labores de clareo en el dos por ciento de la superficie de pinar de la isla, señalan.
El eucalipto, también
Y no sólo con el pino canario de repoblación. El Cabildo de Gran Canaria apuesta también por aprovechar el eucalipto.
«El eucalipto blanco adulto cuando arde genera una cantidad de pavesas tremenda y el viento se las lleva a cientos de metros generando nuevos focos de incendio»

Originario de Australia, se trajo por su rápido crecimiento para plantarlo en los bordes de carreteras (eucalipto rojo) y se hicieron plantaciones que aprovechaban sus rectilíneos troncos jóvenes (eucalipto blanco) para postes en la construcción y en invernaderos, así como puntales para sujetar los ramos de plátanos.
Se adaptó muy bien al clima y al suelo de la isla por su comportamiento, que los técnicos forestales llaman «oportunista», porque se regenera fácilmente y se extiende con rapidez y de modo natural con sus semillas por un suelo disponible y con luz antes de que lo ocupe la laurisilva o el termófilo. Lo más que preocupa es que, «sobre todo el eucalipto blanco adulto, cuando arde genera una cantidad de pavesas tremenda, esas partículas incandescentes que vuelan y el viento se las lleva a cientos de metros generando nuevos focos de incendio».

El eucalipto rojo es un «buen candidato» para restauraciones y en obras con maderas a la intemperie
La idea es normalizar su uso y que genere trabajo a una pequeña industria maderera local, con aserraderos, camiones para el transporte especializado de la madera y carpinterías que puedan darle uso. «En definitiva, que haya unas cadenas de producción para esos trabajos», destacan estos técnicos, que ya han cedido madera de eucalipto rojo a carpinterías para que la prueben.

«La rehabilitación arquitectónica puede jugar un papel importante de acompañamiento a este objetivo del mantenimiento forestal», dice el arquitecto Ricardo Santana.
«Estamos en un momento inicial de la investigación, pero el eucalipto blanco y el rojo parecen ser unas maderas muy buenas para la construcción —añade este profesor e investigador del Departamento de Construcción Arquitectónica de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC [ver entrevista]—. Específicamente, pueden ser idóneas para la rehabilitación de viejos elementos constructivos de madera de nuestro patrimonio arquitectónico. Concretamente en reposiciones de pares, entablados, carpinterías y otros elementos de revestimiento interior. También son adecuados para elementos de mobiliario en el paisaje rural».



