Baúl del lector

¡Ay, cho Juaá, cho Juaá, qué ‘enguirriao’ estás…!

«En Los Gofiones lo cantaba tras una vida junto al timple que rasgueaba por isas y folias, incluso cuando no recordaba nada más. Por ello, su epitafio también forma parte del folclore popular canario», escribe Míchel Jorge Millares en esta entrega de la serie “Baúl del lector” dedicada a la figura del artista y humorista Eduardo Millares Sall. [En PELLAGOFIO nº132 (2ª época, septiembre 2024)].

Por MÍCHEL JORGE MILLARES
Periodista

Esqueleturas es el título del tercer libro de Humor Isleño, una colección de 500 viñetas realizadas por Eduardo Millares Sall (Cho Juaá) que ha visto la luz en el centenario del nacimiento de su autor. El quinto de nueve hermanos y hermanas, se sitúa en el centro de una generación de artistas que ha dejado un ingente patrimonio para la cultura canaria y mundial.

Nada mejor para recordar al artista, humorista y folclorista —fallecido en 1992—, que un tratado del humor negro canario. Recopilado por sus hijos, en él podemos comprobar que esta obra fue realizada por una persona que encontró la libertad en sus pinceles, en el sentido profundo del isleño, donde los límites y el final se viven día a día.

‘Esqueleturas’, con muchos ‘caláveres’ y ataúdes, recuerda mucho la forma de celebrar la muerte los mexicanos. El sentido de fiesta por lo vivido con los ausentes

Y fue en la redacción del Diario, en la imprenta Lezcano, en las exposiciones o en la familia, donde se manifestaba. Mientras, en Los Gofiones lo cantaba tras una vida junto al timple que rasgueaba por isas y folias, incluso cuando no recordaba nada más. Por ello, su epitafio también forma parte del folclore popular canario:

¡Ay, cho Juaá, cho Juaá, qué ‘enguirriao’ estás,
te vas a morir de tanto pensar!
¡Ay, cho Juaá, cho Juaá, qué ‘enguirriao’ estás,
te vas a morir, te van a enterrar!

(Los Gofiones. «Isa de salón»)

Esqueleturas, con muchos caláveres y ataúdes, recuerda mucho la forma de celebrar la muerte los mexicanos. El sentido de fiesta por lo vivido con los ausentes. O en estos dibujos, el Humor que sobrevive a la persona. Evocar así es emoción. Es poder recuperar momentos y sentimientos, incluso sueños o deseos compartidos. Hay tanto recuerdo, tantas vidas. Tanto sueño por cumplir y tantos instantes por vivir. Aprendamos del Maestro Cho.

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