El Audaz, récord de gofiones en una sola calle de Las Palmas

La curiosidad de una calle del popular barrio de Schamann, convertida por casualidad en la más musical de Las Palmas, donde vivieron —entre otros— cuatro miembros históricos de Los Gofiones, grupo que llegó a reunirse allí mismo a tocar y cantar con el mismísimo Atahualpa Yupanqui en tiempos de la Dictadura. Entrega de la serie “Baúl del lector” que escribe Míchel Jorge Millares. [En PELLAGOFIO nº142 (2ª época, septiembre 2025)].
Por MÍCHEL JORGE MILLARES
Entre las joyas que guarda el archivo del fotógrafo Paco Rivero —que custodia la Fundación Néstor Álamo en Guía—, nos atrae una pieza cuya estética y expresividad, a la vez que naturalidad, nos empuja a mirar este retrato de Totoyo Millares y Roberto Hernández con un niño (también con su cachorro, chaleco y fajín) en la calle Marqués del Muni de esta ciudad de esta ciudad del norte de Gran Canaria. La imagen se tomó en 1970, un año después de la impactante presentación de Los Gofiones en el Teatro Pérez Galdós y en el que sacan su primer disco.
Los Gofiones cautivaron desde los primeros momentos a toda la población canaria por la argumentada y sorprendente muestra del folclore canario
Los Gofiones cautivaron desde esos primeros momentos a toda la población canaria, no sólo por la fuerza y calidad de su música, sino por la argumentada y sorprendente muestra del folclore canario (desde endechas hasta las isas, folías, saltonas…) que nos hacen recorrer todas las islas a través de sus cantos.
De Totoyo se conoce casi todo. De Roberto hay que contar que se trata de uno de los cuatro históricos miembros de la formación que, casualmente, residieron en la misma calle, en el barrio capitalino de Schamann: en las casas terreras de El Audaz vivieron Roberto, su cuñado Paco Tomás, Gongui (Luis Jorge Millares) y Fernando Benítez (que todavía sigue en el grupo). Probablemente, El Audaz sea un pequeño trozo de la historia musical de Canarias, donde se reunieron grupos como Los Gofiones (y no olvidemos el tenderete que montaron con Atahualpa Yupanqui en esa calle) y Los Canarios (antes de sus inicios).
Probablemente esta calle tenga el récord de mayor número de gofiones de una misma procedencia, sin olvidar el caso de los hermanos García-Beltrán
Después vendrían grupos de folk como Magma 12 (cuatro de sus componentes vivían en la calle), Magec, Hautacuperche, o uno de los grandes del rock progresivo: United. Se podría hablar de muchas más cosas de la música y esa calle, donde vivía el creador del primer programa de divulgación de la música clásica en la radio española y también impulsor de los Amigos Canarios del Teatro Cine y Música, Luis Jorge Ramírez, quien formó parte del núcleo de ciudadanos que creó los Amigos Canarios de la Ópera, con apoyo también de Tatín Jaén, también vecino de la calle.
Volviendo a Los Gofiones, probablemente esta calle tenga el récord de mayor número de gofiones de una misma procedencia, sin olvidar el caso de los hermanos García-Beltrán, con Alberto (el mayor), Sergio (que es el único gofión que se mantiene en activo desde la creación del grupo) y Pepe (McDonald). Para muchos se tratará de una anécdota, un cúmulo de casualidades sin valor, salvo para sus protagonistas. Pero ahí queda un espacio para una reflexión: ¿Cómo es posible que en aquellos años de silencio y miedo a expresarse libremente sonara con tanta fuerza la música de aquellos audaces?



