Baúl del lector

Tragedia en el Dedo de Dios

Pecadores y vecinos del Puerto de las Nieves se agolpan para presenciar el rescate de los infortunados escaladores del Dedo de Dios en el primer reportaje del fotógrafo Tato Gonçalves. Una imagen sobre la que Domingo Rodríguez escribe su comentario de la serie “Baúl del lector”. [En PELLAGOFIO nº 31 (2ª época, mayo 2015)].

Por DOMINGO RODRÍGUEZ MARRERO

Conocido primero como Roque Partido, el Dedo de Dios fue bautizado de esta manera por el escritor Domingo Doreste Fray Lesco (Las Palmas 1868-1940). Con el paso del tiempo su nueva denominación confirió al Roque Partido un especial magnetismo, atrayendo a gran cantidad de visitantes a la costa noroeste de Gran Canaria para contemplar esa curiosa formación, que fue postal inconfundible de la villa marinera de Agaete. Su mágica figura, solitaria y altiva junto a los riscos contra los que embiste el oleaje indomable de la zona, pasó a ser, junto a la fiesta de La Rama, un símbolo indudable de la identidad agaetense y estampa imprescindible de la isla.

Unos pescadores se acercan al Dedo de Dios para rescatar a los dos accidentados.
Unos pescadores se acercan al Dedo de Dios para rescatar a los dos accidentados.

Separado del risco del que formaba parte hace 300 mil años, después de una intensa y constante labor de erosión propiciada por las características condiciones de ese espacio, sobrado de viento y oleaje, fue testigo de un trágico suceso acaecido a mediados de los 70 del siglo XX, cuando dos hombres ataviados con las ropas propias del submarinismo trataron de escalar el Dedo de Dios falleciendo en el intento. Había fuerte oleaje.

Los pescadores cubren unos de los cuerpos con una sábana sobre el muelle del Puerto de las Nieves.
Los pescadores cubren unos de los cuerpos con una sábana sobre el muelle del Puerto de las Nieves.

El viento no permitió la culminación de la temeraria aventura, imposibilitando además que un helicóptero de rescate pudiera acercarse dado el riesgo y las dificultades del momento. Tuvieron que ser unos pescadores quienes en una barca de remos se acercaron al lugar de la tragedia y rescataron los cadáveres de los infortunados.

Dos vidas quedaron junto al Roque Partido. Años más tarde, como un capítulo más del proceso iniciado cientos de miles de años antes, la Naturaleza dispuso del Dedo de Dios el 28 de noviembre de 2005, bajándolo de su pedestal con el vendaval que trajo la tormenta tropical Delta. Quedan las fotos y el recuerdo. El Dedo de Dios yace en el fondo del mar de Agaete.

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