Historia Oral

Todo el año se pesca vieja en Corralejo, excepto si hay ‘levadía’

Oficios del mundo rural / Pescador en aguas de Lobos

Para Suso Perdomo, pescador hijo de pescador, la pesca es algo irresistible. Con barco propio hace más de veinte años, las aguas próximas al puerto de Corralejo no tienen secretos para él, incluyendo las del cercano islote de Lobos, apenas a 2,5 millas náuticas. «Lobos es la madre del marinero, lo decían los viejos antes», señala. [En PELLAGOFIO nº124 (2ª época, diciembre 2023)].

Por YURI MILLARES

Aeso del mediodía llega el Nuevo San Juan Segundo al puerto de Corralejo, en el norte de Fuerteventura, y se dirige a su atraque en el pantalán. Lo estamos esperando para sentarnos a hablar con su patrón, en el marco de las visitas a pescadores de la pasada primavera que dieron forma al libro Cocinando a bordo del pesquero. A bordo de este pesquero de 7,5 metros de eslora vienen Jesús Perdomo (Suso) y una preciada carga de 30 kilos de viejas.

La afición la convirtió en una actividad profesional en cuanto pudo sacar la titulación de marinero pescador

Como suele ocurrir en esta profesión, el pescador es hijo de pescador, y la pesca es algo que se torna irresistible desde niño. La afición la convirtió en una actividad profesional en cuanto pudo sacar la titulación de marinero pescador. Con catorce años ya le había dicho a su padre que no quería seguir estudiando. «Si no estudias, tendrás que venir conmigo a la pesca», le contestó éste, que se encontró a Suso completamente dispuesto a ello. «Para tener una profesión, antes no había otra cosa. Eso o la hostelería, ayudante de camarero, freganchín o cosas así, cuando empezó aquí hace 40 años. Y me dediqué a pescar con mi padre».

A vela y remo
Iban «en un barco a vela y remo, no había motor. ¿Había viento? Pues echábamos la vela. ¿No había viento? A remo. De aquí a Majanicho o a Punta Blanca [entre Majanicho y el faro del Tostón], a las tres o las cuatro de la mañana, bogando por ahí para atrás. Y eso era en el día. Pescábamos y estábamos hasta por la tarde». ¿Qué llevaban para comer? «Pan con queso, un poco de gofio amasado y dos boberías más. No había otra cosa».

«Con mucho reboso la vieja come menos, tienes que buscar zonas donde no haya tanto reboso» SUSO PERDOMO

Suso Perdomo saca de la bodega los 30 kilos de vieja que ha pescado, para llevarlas a la cofradía. | FOTO Y. MILLARES
Después y desde hace más de veinte años, con barco propio. «Aquí todo el año se pesca vieja. Hombre, si hay mucha levadía* la gente no va a la vieja, porque con mucho reboso come menos. Tienes que buscar zonas donde no haya tanto reboso».

Sale a pescar prácticamente todo el año. «Aquí no es como el Cotillo, que se han pegado un mes sin salir porque la salida de la boca es muy estrecha, rompe la mar y no la ven. Pero en Corralejo sales y entras como quieras. Este año gracias a Lobos. Porque fijo ha habido reboso. Y vas a Lobos por un lado y por otro y traes treinta kilos de viejas. “Lobos es la madre del marinero, lo decían los viejos antes».

Todo con caña
No obstante, cuando no está la mar propicia para vieja, lo está para otros pescados. «Con boga viva voy a bocinegros, a sargos, a bicudas, a pejesierra, a pejerrey. O a cabrilla para fuera, si está el tiempo bueno. Todo con caña. Las redes son para coger el cebo: el guelde, la sardina o el longarón. Eso sí. Después me permiten el chinchorro, la traíña (que es el de cerco) y la gueldera. Con eso cojo la carnada que necesito».

La pesca del mero «es a liña y un anzuelo con sardina, pulpo, calamar. Los pescaditos chicos vienen primero a comer y después llega el mero»

Su colección de cañas de pescar entre las que selecciona cada día la que necesita, según a lo que vaya. | FOTO Y. MILLARES
Todo el pescado que trae cada día «lo paso por aquí —señala la cofradía de pescadores, junto al pantalán— y me llevo todo lo que necesito al restaurante». Se refiere a su propio y muy conocido restaurante Gregorio El Pescador, «en la calle de la Iglesia», precisa. No falta aquí el plato «más típico, el caldo de mero». La pesca del mero, detalla, «es a liña y un anzuelo con sardina, pulpo, calamar. Echas la liña para el fondo con un montón de sardina, boga y caballa para engodo y la dejas quieta. Los pescaditos chicos vienen primero a comer y después llega el mero y come».

Pero cocinan, dice, «de todo», algo que define como «pejerrey, cherne, bicuda, sierra, vieja, sargo, seifío. Para el caldo, el cherne, el mero y el abae. Después, sama roquera, jurel. A la espalda, al horno, a la sal».

■ HABLAR CANARIO
A pescar con un botito que le quitaba al vecino

Con ocho años, «era tanta la afición que tenía a la pesca que le quitaba a un vecino mío, marinero, un botito pequeño que tenía y me ponía a pescar a viejas delante de la cofradía antigua», relata Suso Perdomo.

«Con una caña de bambú pequeñita con la punta de cuerno de cabra. Ahora todo el mundo tiene caña de lanzar con carrete que es muy diferente, o una caña telescópica de siete metros —él mismo tiene una buena colección de cañas, que va escogiendo cada día en función de la pesca que vaya a hacer—. Pero las que se usaban antes para la pesca eran de bambú, más pesadas», añade.

SUSO PERDOMO:
«Por detrás de la cofradía antigua había unos sebadales grandes, que eso ya se perdió con tanta gente y los desagües (antes no había alcantarilla) y las viejas eran de kilo y kilo y medio»

Su padre lo veía y le preguntaba a cada rato «¿a dónde vas otra vez?». Y Suso le contestaba corriendo «¡a pescar!».

Cogía unas viejas «enormes —recuerda— y los viejos sentados me veían, “mira, no puede con la vieja”. Por detrás de la cofradía antigua había unos sebadales grandes, que eso ya se perdió con tanta gente y los desagües (antes no había alcantarilla) y las viejas eran de kilo y kilo y medio. No había viejas pequeñas. Y yo no cogía la carnada de vieja*, el cangrejo pequeño. Me dedicaba a coger el burgao, que dentro tiene como una lombriz con las patitas esas, y eso se lo comía la vieja que no veas».

*VOCABULARIO
carnada de vieja. «Especie de cangrejo que se emplea como cebo en la pesca de la vieja» (Tesoro lexicográfico del español de Canarias).

levadía. «…marinerismo canario de procedencia portuguesa (…) su significado es el de ‘temporal en el mar que se caracteriza por la existencia de olas muy altas’» (Marcial Morera, La formación del vocabulario canario). En el Tesoro lexicográfico… también se describe como «cabrilleo (Olitas de espuma que se forman cuando el mar empieza a alborotarse)».

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