Historia Oral

Vacas rústicas y mimosas, con comida de campo y buena leche

Oficios del mundo rural / Ganaderos con bovino de raza canaria de aptitud lechera

¿Quién dice que la vaca de raza canaria da poca leche? Telesforo en Tenerife y Víctor en Gran Canaria son ganaderos que opinan justo lo contrario de sus vacas, que ordeñan a diario pues para eso las crían. Entre ellos no se conocen, pero el semen del toro de uno se usó para inseminar a las vacas del otro. [En PELLAGOFIO nº 105 (2ª época, marzo 2022)].

Por YURI MILLARES

Las reses de Telesforo en La Laguna (Tenerife) y Víctor en Lugarejos (Artenara, Gran Canaria) son animales felices, bien alimentados y mansos como corresponde a la raza bovina canaria, rústica y longeva. El primero utiliza ordeñadora y vende la leche a una cooperativa, el segundo ordeña a mano y elabora queso artesano. Las tres vacas, dos becerras y tres becerrillos del primero están sueltas todos los días del año, pastando, “llueva o ventee, a las siete y media ya van para el manchón* hasta las cinco de la tarde, antes no se quieren ir; en la cuadra sólo están para dormir por la noche”, dice Telesforo Rodríguez (80 años), que les da de comer avena que siembra él mismo, además de millo y afrecho. “Las vacas mías son muy mimosas: comen a sus horas y la comida, como es debido, y no bagazo y cosas de esas”.

A sus 80 años, Telesforo trabaja con yunta para surcar la tierra. | FOTO MARÍA EUGENIA RODRÍGUEZ

Víctor Suárez (60 años), que les siembra cebada, centeno y avena, tiene sus tres vacas, la ternera y el becerrillo en invierno en una cuadra-cueva con buena cama en El Almendro, “de incienso, porque da buen olor y desinfecta, y caña seca, porque las retamas se quemaron y no hay” tras el gran incendio de 2019. Las novillas que no están dando leche las suele sacar en abril “y campean un poco”; en verano muda las reses enfrente, a una cueva fresca y con agua en El Cercado, “estilo trashumancia, pero en corto –ríe – y las suelo sacar. De estas vacas ya quedan pocas, dentro de ocho o diez años, si caen los ganaderos de mi edad y no viene gente nueva, desaparece todo esto… Sin ayudas los ganaderos se van aburriendo”, añade.

Ellos dos no se conocen, pero la casualidad ha querido que los dos protagonistas de este reportaje tengan sus reses emparentadas: un toro que crio Telesforo y se llevaron para utilizar su semen, Guerrero, sirvió para inseminar a las vacas de Víctor, Alegría, Maravilla y Primavera.

«Pueden durar hasta 12 y 13 partos», calcula Víctor la edad que alcanzan las vacas de la tierra en función de los años que se les pone toro para que den cría y leche

En el manchón en las afueras de La Laguna (Tenerife) donde las suelta cada día, Telesforo con una de sus vacas lecheras de la raza bovina canaria. | FOTO ISIDORO JIMÉNEZ

Decimos que son vacas longevas porque “duran 14 y 15 años”, precisa Telesforo. “Pueden durar hasta 12 y 13 partos”, calcula Víctor la edad que alcanzan en función de los años que se les pone toro para que den cría y leche. En cambio, “las vacas finas no duran nada, es un ganado muy delicado”, coinciden. La experiencia con razas foráneas sólo les ha reafirmado en preferir la vaca de la tierra. El primero compró una vaca pardo suiza que sólo estuvo dando leche dos años hasta que tuvo que quitarla porque le sacó “tres crías, pero la primera vez se ajorró* con seis meses, después se ajorró con cuatro meses, después con dos y después se ajorraba todos los meses”. También le recomendaron comprar dos vacas “americanas”, una le hizo dos partos, pero con problemas hasta que murió y la otra “se jodió y hubo que matarla”.

La única ventaja es que daban por encima de los 30 litros, pero la calidad de la leche “de una vaca frisona no es comparable”, apunta Víctor. “Las nuestras me dan 25 litros, que si se les diera de esos piensos compuestos darían más, pero tienen comida de campo y se nota en el queso, que es mejor”. La vaca frisona “es muy nerviosa, tienes que tenerla relajada para ordeñarla; las nuestras son tranquilas, con tal de que tengan su comidita y su agua”.

«Las vacas de mi casa tienen que dar leche, paren todos los años y son vacas de veinte y pico litros» TELESFORO RODRÍGUEZ

“Que la vaca canaria da poca leche son mentiras, porque yo las he tenido toda mi vida”, añade, por su parte, Telesforo: “Las vacas de mi casa tienen que dar leche, paren todos los años y son vacas de veinte y pico litros”. Reconoce, no obstante, que él es de los pocos que sigue ordeñando en Tenerife a la vaca de la tierra. “Con los arrastres les ha dado por tener vacas para correr y no torearlas, no sacar crías. Pero aquí antes todo el mundo tenía vacas que parían todos los años y estaban todo el día trabajando. La leche de esas vacas era para vender y había mucha lechera llevando leche a Santa Cruz. Lo que pasa es que cuando vino la central se metió el gobierno y recogieron todas las lecheras, no se podía vender leche. Ahí se mató mucha vaca”.

El ‘queso de verano’
Las vacas de Telesforo todavía trabajan. “¡Claro! ¿No van a trabajar? Poco, porque yo no puedo ya. No es más que asurcar las papas, arrendarlas, sacharlas y cogerlas. Es lo que hacen ahora. Ahí encima ya asurqué con ellas para plantar las que están, después las arrendé y hace pocos días le pasé el surco otra vez; ahora cuando están para coger vuelven”, explica.

«Las vacas se ponían para parir en junio, porque de octubre a diciembre se cogían para arar y si tenían muy reciente el parto no las podían echar» VÍCTOR SUÁREZ

Víctor hace ya unos pocos años que no las pone a trabajar, en su lugar utiliza un pequeño tractor. “Antes las vacas se ponían para parir en junio, porque de octubre a diciembre se cogían para arar y si tenían muy reciente el parto no las podían echar; y tampoco las podían echar si eran vacas de mucho ubre. Las dejaban parir y que estuvieran tres o cuatro meses antes de arar con ellas y hacer la siembra. Es cuando se hacía el queso de verano, que era de vaca solo, porque el tiempo de arar había mucho frío y la cabra, como es muy friolera, se ponía para que pariera en enero”.

■ HABLAR CANARIO
Agua de malvas y tuneras para el ‘empanche’

VÍCTOR SUÁREZ:
«Mira la parva esa de estiércol, no ves humo ninguno, está todo respirado; te puedes llevar una cesta que no te manchas»

En la cuadra-cueva donde Víctor Suárez tiene sus vacas Alegría, Maravilla y Primavera, la ternera Pajarita y el becerrillo Tunante, el olor a estiércol resulta hasta agradable. “Mira la parva esa de estiércol, no ves humo ninguno, está todo respirado; el calor que tiene el estiércol ya salió. Te puedes llevar una cesta que no te manchas, ni tiene peso. Me sirve de abono para las tierras, la deja floja”.

El secreto está en la alimentación de sus reses. “La comida de campo no les hace daño si no tienen un empanche*. Si se empanchan se les pone una inyección, antes había brebajes para eso (agua de malvas) o tunera tierna. Eso las removía. Coles también se les solía echar. Aquí las vacas no comen a base de concentrados; lo que las estropea mucho es la ración de granulados que usan en las granjas, le dan cólicos”, añade.

Víctor recoge la cama de sus vacas, que aprovecha como estiércol. | FOTO YURI MILLARES
*VOCABULARIO
ajorrar. “Abortar, malparir” (Tesoro lexicográfico del español de Canarias).

empanchado, -da. “Comilona, hartazgo” (Pancho Guerra, Obras Completas, t. III, “Léxico de Gran Canaria”). Empanchar, “comer hasta no poder más” (Tesoro…).

manchón. “Trozo de terreno fértil, en medio de otro sembrado o con árboles, que se deja sin plantar para que crezca en él la hierba y sirva de pasto al ganado” (Diccionario histórico del español de Canarias) ●

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