Francisco Belín

Seductores apuntes de cocina africana en Fuerteventura

«En Fuerteventura la cocina africana queda más cerca de la mano del guineano Roger Ekopele y su concepto de restaurante al aire libre denominado MBoka; para quien los mismos majoreros y la atmósfera de algunas localizaciones le evocaban encuadres de África», escribe Fran Belín en su columna “Chip de morena”. [En PELLAGOFIO nº 98 (2ª época, julio-agosto 2021)].

columnista-fran-belinPor FRANCISCO BELÍN
Periodista gastronómico

Entre las principales comidas del continente africano (y como esbozo general) suelen brillar las combinaciones de verduras, legumbres y, a veces, carnes y aves, así como pescados de las zonas de litoral. Del fufu ghanés al zaaluk de berenjenas marroquí, de la cachupa rica caboverdiana al domada gambiano, lo cierto es que, a pesar de la proximidad geográfica de Canarias y España con el gran continente, apenas sabemos acerca de su gastronomía.

En Fuerteventura esta cocina africana queda más cerca de la mano de Roger Ekopele y su concepto de restaurante al aire libre denominado MBoka. De Guinea Ecuatorial a Madrid y desde la capital de España a la isla majorera, Ekopele intuyó que los mismos paisajes y la atmósfera de algunas localizaciones evocaban encuadres de África. ¿Por qué no aderezar esto con comidas de fuerte acento del continente que en Canarias tenemos gusto al lado?

Roger Ekopele despliega un formato con mucho encanto y sana divulgación adaptando su cocina africana a los paisajes de Fuerteventura

El ingenio y las fórmulas para entremezclar productos, valores, identidad y proponer lo que son formas de vida llevó a Roger y su cocina africana a adoptar contenidos coquinarios a esos paisajes de Fuerteventura, desplegando un formato con mucho de encanto y más de sana divulgación.

Las albóndigas de gambas con tollos secos, una fusión de ingredientes también con raigambre en la isla majorera. | FOTO ARCHIVO PELLAGOFIO

Al hilo de este mensaje, quiero recordar a la cocinera Selassie Atadika, de Ghana, cada vez más reconocida en el ámbito internacional por su propuesta de cocina nómada y por su reivindicación de un consumo local y variado, defendiendo elaboraciones ricas en colores y aromas “que no sólo es paladar, sino también una experiencia vital”.

Prácticamente la ambientación ante el comensal de Roger Ekopele y su equipo: una finca, rituales, raíz, cultura e identidad. Ya le comentaban sus amigos antes de todo esto: “¡prepara unos platos!”. Dicho y hecho.

Recetarios que atraen y mucho por lo sabroso, inspiración pura y con producto expresivo como la okra, una planta fanerógama tropical de fruto comestible, originaria de África y perteneciente a la familia de las malváceas. Ekopele explica que esta verdura de textura chiclosa la acompaña un fufu (foofoo) de origen ghanés (de la etnia ashanti), considerado un alimento básico.

“Me ha sorprendido el éxito de este plato que no es nada habitual, visualmente no tan atractivo y que hay que comer con las manos”, afirma el creador de MBoka. El fufu se ha extendido por las cocinas de África central y occidental y es una elaboración con mezcla de tubérculos con alto contenido de almidón como suele ser el ñame o la casava. Incluso Roger emplea el plátano. El matiz guineano resulta definitivo.

Algunos platos son muy similares como el caso del ugali, subsahariano y elaborado con diversas harinas. También tienen mucha aceptación las albóndigas de gambas con tollos secos, una fusión de ingredientes también con raigambre en la isla majorera. No puede olvidarse el cacahuete para salsas que acompañan habitualmente al pollo y carnes y que, desde Guinea Ecuatorial y de las manos del cocinero, cobran su más rica versión. “El toque picante, por supuesto, nunca puede faltar”.

Ekopele visualiza muy de cerca a Cabo Verde, Atlántico y Macaronesia (junto a Madeira, Azores y Canarias) y además se plantea seriamente proyectar este concepto de restaurante al aire libre en el resto de las Islas. Contacto: Instagram.

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