Lluís Serra

De brevas a higos, el principio y final del verano

«La brevera canaria es un cultivar de higuera de tipo ‘Ficus carica’. En la actualidad, hay censadas unas 70.000 higueras en las Islas, donde existen más de 40 variedades de higos», escribe el doctor Serra en esta entrega de la serie “Come con ciencia”. [En PELLAGOFIO nº 120 (2ª época, julio 2023)].

España es el octavo productor mundial de higos, con 12.000 hectáreas dedicadas a su cultivo y una producción anual de 30.000 toneladas, 1.000 de las cuales en Canarias

Por LLUÍS SERRA
Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria)

Encontrar a alguien que conozca la diferencia entre estas dos frutas es algo que ocurre «de higos a brevas», es decir, muy raramente. Tanto las brevas como los higos provienen de la higuera, pero no se recolectan al mismo tiempo. Las brevas son higos del año anterior que no llegaron a madurar como consecuencia del frío. Nacen en primavera en Canarias, es decir, el primer fruto de la higuera. Suele aparecer en el mes de mayo o junio y es más grande, algo más alargado, de color morado y menos dulce que el higo.

Por otro lado, el higo de leche fructifica posteriormente. Lo hace en los meses de final de verano y principio de otoño, tras la segunda floración. Por eso la expresión de higos a brevas indica un periodo de unos ocho meses, el mismo aproximadamente que el de uvas a peras.

Destaca un mayor contenido en azúcares, principalmente de glucosa y fructosa, en la pulpa de brevas e higos maduros, siendo los ácidos málico y cítrico los ácidos orgánicos mayoritario

La evolución a lo largo de los estadios de maduración de los componentes nutricionales es muy similar entre brevas e higos. Destaca un mayor contenido en azúcares, principalmente de glucosa y fructosa, en la pulpa de brevas e higos maduros, siendo los ácidos málico y cítrico los ácidos orgánicos mayoritarios.

Los higos de las variedades de color de piel oscura se caracterizan por un gran contenido, en dicha piel, de fenoles totales y de antocianinas, los pigmentos responsables del color característico de estas variedades. Además, también presentaron una actividad antioxidante total elevada debido a su alto contenido en fenoles, siendo estos compuestos muy beneficiosos para la salud. Por otro lado, los higos destacan por su contenido en vitamina C.

España es el octavo productor mundial de higos, con 12.000 hectáreas dedicadas a su cultivo y una producción anual de 30.000 toneladas, 1.000 de las cuales en Canarias. La higuera es un árbol de gran importancia en el paisaje y la vida en el campo de las islas Canarias. No hay más que comprobar la diversidad de denominaciones existentes para las distintas variedades de este fruto. Sólo en Canarias existen más de 40 variedades de higuera.

La brevera canaria es un cultivar de higuera de tipo Ficus carica. En la actualidad, hay censadas unas 70.000 higueras. Sólo en el municipio de La Frontera, en la isla de El Hierro, hay más de 200 hectáreas de superficie cultivadas con este fruto. Algunos tipos de higos son: higo blanco, de a libra, gomero o herreño, negro o bicariño.

Las crónicas de los primeros exploradores que llegaron al Archipiélago atestiguaron la presencia de higueras y del consumo de higos por parte de la población aborigen de las Islas. Formaban parte de su dieta cotidiana. La importancia de este consumo se hace patente en la gran cantidad de restos hallados en numerosos yacimientos. Incluso se han encontrado restos de higos dentro de las piezas dentarias de los primeros pobladores del Archipiélago.

Con el desarrollo económico de las islas a mediados y finales del siglo XX, la higuera pasó a ser una especie marginal. Su producción en fresco se destinaba sobre todo para el autoconsumo o para alimentar el ganado

La higuera ha estado siempre muy presente en los agrosistemas de cada una de las islas. Es fácil encontrar este árbol en nateros, enarenados y malpaíses, aprovechando los escasos recursos hídricos del ecosistema canario. Era también muy común plantarla en los bordes de los terrenos de cultivo.

Sin embargo, con el desarrollo económico de las islas a mediados y finales del siglo XX, la higuera pasó a ser una especie marginal. Su producción en fresco se destinaba sobre todo para el autoconsumo o para alimentar el ganado. Las pocas plantaciones que perduraron en esa época fueron destinadas a la producción de higos para secado, principalmente en la isla de El Hierro.

Los buenos precios que alcanza en el mercado, han hecho variar en la actualidad la consideración de los agricultores canarios hacia esta especie

La creciente demanda de higos frescos por parte del consumidor de las Islas, junto con los buenos precios que alcanza en el mercado, han hecho variar en la actualidad la consideración de los agricultores canarios hacia esta especie. Cada vez hay más plantaciones nuevas dedicadas a su consumo fresco. Existe, no obstante, una importación masiva de higos de Turquía y de otros países, tanto frescos como desecados.

Yo tengo una magnifica y muy codiciada higuera en mi finca de la zona de la cumbre, de secano, junto a una era centenaria. Da unos higos extraordinarios, mucho más sabrosos que los de regadío. Y en mi caso, el refrán «en tiempo de higos no hay amigos», se convierte en «los higos atraen familia y amigos».

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