Lanzarote sigue aportando novedades sobre la vida de los majos
Con cerámica de procedencia romana y un inusual aljibe, el ADN de cabras y cerdos también interviene en la ecuación de la datación de su poblamiento

LA HUELLA ABORIGEN. Se cumplen 40 años del inicio de las excavaciones en el yacimiento aborigen de El Bebedero y bajo cada capa de sedimentos que se excava y analiza, los arqueólogos se encuentran con más sorpresas. Si en 1985 marcaron un hito localizando la presencia de objetos romanos entre sus pertenencias, en 2025 es un aljibe. [En PELLAGOFIO nº142 (2ª época, septiembre 2025)].

«Por la dinámica del yacimiento, pensamos que es posible que aparezca un segundo aljibe en El Bebedero» PABLO ATOCHE

| ■ Ánfora romana en asentamiento indígena Ángeles Ramírez y Pablo Atoche descubren y excavan en 2022, en el yacimiento aborigen de El Bebedero (Teguise), lo que resultó ser una ánfora romana casi intacta, la más completa encontrada de Canarias ● |

| ■ Colmillo de cerdo de los aborígenes Incisivo de ‘Sus scrofa domestica’, el cerdo que trajeron a Lanzarote los primeros pobladores durante su colonización de las Islas. Hallado en el yacimiento de Buenavista (Teguise) y datado entre 180 a.C.- 240 d.C.● |
Por YURI MILLARES
Desde la primera campaña de excavaciones en El Bebedero, en septiembre de 1985, se ha ido documentando una serie de datos sorprendentes. La existencia en un asentamiento aborigen de material de procedencia romana fue todo un hito al «evidenciar, por primera vez, que el mundo indígena no vivió aislado del exterior, sino que mantuvo contactos», en este caso, con gente que procedía de la costa gaditana, explica Pablo Atoche —catedrático de Prehistoria de la ULPGC (ver entrevista)—, el arqueólogo que dirige estas excavaciones financiadas por el Ayuntamiento de Teguise.
Entre las principales novedades de 2025 se encuentran un aljibe y varias estelas líticas, una de ellas antropomorfa. «No se conoce ningún aljibe asociado a un asentamiento indígena en todo el Archipiélago y, por la dinámica del yacimiento, pensamos que es posible que aparezca un segundo», dice Atoche en esa entrevista. «Y este año —añade— nos han aparecido unas estelas maravillosas, en un caso un antropomorfo con un báculo del que no conozco nada igual en Canarias, las cuales vienen a incrementar la serie de estelas recuperada en los dos años anteriores».

«En los niveles más profundos de El Bebedero, donde apenas hemos trabajado, este año han aparecido cosas muy interesantes»
Su llegada a la isla, por tanto, debió producirse mucho tiempo antes. «Nos quedan todavía por excavar los niveles más profundos, donde apenas hemos trabajado y este año han aparecido cosas muy interesantes», destaca, al señalar que si el nivel estratigráfico donde están las piezas romanas ofrece como fecha el cambio de era, el nivel inferior a medio metro por debajo «debe ser cronológicamente muy anterior».
Se confirmarían así las fechas más antiguas que ha obtenido en otro yacimiento próximo, el de Buenavista, que viene excavando en paralelo al de El Bebedero. Las dataciones para Buenavista —según una tabla del artículo que publica en Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid [1]— presenta ejemplos de muestras datadas en el 530 a.n.e. (ceniza de hogar) e incluso del 960 a.n.e. (microfibras de carbón).
Cabras y cerdos en la ecuación
El estudio genético de las cabras y los cerdos que formaban parte del paquete colonizador de los primeros pobladores del Archipiélago, por otra parte, ayudaría a explicar la mayor antigüedad del poblamiento indígena en Lanzarote.
«El examen de la diversidad mitocondrial de las actuales cabras del Archipiélago apunta a un único efecto fundador que arrancó en Lanzarote, seguido de un modelo de difusión al resto de las Islas»
«El examen de la diversidad mitocondrial de las actuales poblaciones de cabras del archipiélago canario —escriben Pablo Atoche y Carmina del Arco en la revista Anuario de Estudios Atlánticos [2]— muestra que la mayoría compartió un haplotipo mitocondrial ancestral, identificado en muestras arqueológicas de cabras protohistóricas de Lanzarote y Gran Canaria, lo que explica por qué las actuales cabras de todas las islas comparten un haplotipo común, además de la menor diversidad que muestran la cabra palmera y la cabra tinerfeña».
«Lo anterior apunta —continúan— a un único efecto fundador que arrancó en Lanzarote, seguido de un modelo de difusión en dirección este-oeste por el resto de las islas, lo que sugiere que la colonización del archipiélago se organizaría a partir de las islas orientales, las más próximas al continente africano (Lanzarote y Fuerteventura), desde las cuales se iría avanzando al resto del archipiélago, sobre la base de la inexistencia de grandes diferencias genéticas entre los territorios insulares, hasta alcanzar la isla más occidental (La Palma)».
En cuanto al cerdo, los primeros pobladores de las islas Canarias —anota Atoche en otro artículo de la revista en la que participa, entre otros, el veterinario Juan Capote (autor del primer trabajo de identificación del cochino negro canario)—, empleaban diversos vocablos para referirse a él. La más conocida en la lengua amazigh es ilfe, «término que se encuentra documentado durante la etapa protohistórica en las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria» [3].
Para el estudio del ADN de los restos óseos de cerdos localizados en yacimientos aborígenes, realizado por los investigadores Juan Capote y Óscar Ramírez, contaron con muestras de Lanzarote recuperadas en Buenavista y El Bebedero [4]. En concreto, se analizaron diversas muestras dentales obtenidas en Buenavista con dataciones para las muestras nº 1 (tres molares) y nº 2 (un molar) que las sitúan entre los siglos X y IV a.n.e.; en El Bebedero sólo se analizó una muestra que ofreció una fecha más reciente: 330-415 de nuestra era.
_____________________
[1] Pablo Atoche, M.ª A. Ramírez, J. A. Afonso, P. Cuello, A. J. Martín, A. Bueno, F. C. Talavera y P. F. Méndez (2023). «Nuevas referencias cronométricas para el yacimiento de Buenavista (Teguise, Lanzarote): contrastando la fiabilidad del método de datación 14C a través de análisis de fitolitos, coprolitos y osteológicos». Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, 49(2): 131-172.
[2] Pablo Atoche Peña y M.ª del Carmen del Arco Aguilar, “Carbono 14 y colonización protohistórica de las islas Canarias: la importancia del contexto arqueológico en la interpretación histórica”, Anuario de Estudios Atlánticos, núm. 69, p. 12 (2023).
[3] Pablo Atoche Peña, M.ª Ángeles Ramírez Rodríguez, Juan F. Capote Álvarez y Oscar Ramírez Bellido, “Propuesta de origen para el cerdo protohistórico canario a partir del ADNmt de especímenes procedentes de yacimientos arqueológicos de Lanzarote”, Anuario de Estudios Atlánticos, núm. 65, p. 2 (2018).
[4] Ídem, pp. 6-7.



