Petroglifos de la isla de La Palma, simbología en pos del agua
Los grabados rupestres de los benahoaritas, candidatos a Patrimonio Mundial de la Unesco

LA HUELLA ABORIGEN. Ubicados en áreas de importancia ganadera o en enclaves asociados a fuentes y cursos de agua, la isla cuenta con centenares de estaciones de grabados rupestres de los benahoaritas. Para estas manifestaciones mágico-religiosas de los indígenas palmeros se tramita su candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco. [En PELLAGOFIO nº143 (2ª época, octubre 2025)].
Por YURI MILLARES
Las 520 estaciones de grabados rupestres con que oficialmente cuenta La Palma —por ahora, pues se siguen descubriendo más— incluyen 1.855 paneles con variados motivos geométricos, sobre todo espirales, círculos y semicírculos concéntricos. Gobierno de Canarias y Cabildo de La Palma, que tramitan su declaración como Patrimonio Mundial ante la Unesco, preparan en estos momentos un primer informe ante el organismo especializado de las Naciones Unidas que deberán presentar en abril de 2026. Es el siguiente paso de una compleja tramitación tras ser incluida la propuesta en la Lista Indicativa de España de forma unánime, durante el 95º Consejo de Patrimonio Histórico celebrado en enero de 2025 en Murcia.

Patrimonio bajo lava
Con el dato conocido de que ha habido ocho erupciones volcánicas tras la conquista de la isla por la corona de Castilla en 1493, «si los benahoaritas estuvieron antes unos 1.700 años, podemos estar hablando, como mínimo, de una veintena de erupciones, sobre todo en la vertiente suroccidental», señala. Cita al cantón de Tihuya, que abarcaba parte de los actuales municipios de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte y está sepultado en un 80% bajo las lavas de erupciones tras la conquista. «Y aun así han aparecido nuevas estaciones rupestres».
La una única estación de grabados en el sur de la Isla, la de Roque Teneguía, es la segunda en número de paneles de La Palma
En la zona de la erupción más reciente, la del Tajogaite, no se conocía la existencia de grabados «porque no había barrancos y la mayoría de las estaciones están en laderas de roca basáltica. De hecho, en coladas volcánicas conocemos muy poquito. Es posible que hubiera alguna, pero no sería muy importante», dice. En el extremo sur de la isla, en Fuencaliente, sólo se conoce una única estación, la de Roque Teneguía. «Es la segunda en número de paneles de la isla, pero está en un roque fonolítico y estuvo a punto de hacerla desaparecer el volcán de San Antonio. Después, el Teneguía volvió a afectarla con otra capa de arena, aunque los vientos hicieron que el daño fuera menos».

Adaptarse o morir
La botánica, la geología o los recursos naturales de la Canarias centrales y occidentales «son muy similares —observa Pais—. Pero en La Palma la población benahoarita le dio mucha importancia a las cuestiones mágico-religiosas». Sólo eso explica que en el resto del Archipiélago no se diera esta manifestación cultural de indígenas de una islas con el mismo origen étnico norteafricano.
Cuando los primeros pobladores, bereberes preislámicos, llegaron desde el noroeste de África a la isla, este tipo de expresiones gráficas «estaban en proceso de abandono en sus tierras de origen», señalan Pais, Navarro Mederos y Marín Cabrera en la propuesta previa que se presentó al 95º Consejo de Patrimonio Histórico de España. Tuvieron que adaptarse a un territorio con recursos naturales limitados y «sobresaltos catastróficos» por sequías, hambrunas y erupciones volcánicas. Ante tan drástico y difícil proceso de adaptación, señalan, «pusieron en práctica antiguos saberes que ya tenían en desuso», entre ellos «viejos mecanismos mágico-religiosos para afrontar los nuevos grandes retos».
Por eso, la teoría más extendida entre los investigadores sobre la función de los petroglifos de La Palma señala «a rituales destinados a sus divinidades astrales para solicitar la lluvia. Esta teoría propone que los meandriformes, los círculos concéntricos y otros motivos serían representaciones del agua, mientras que las espirales y círculos radiados serían símbolos astrales, especialmente del sol». El objetivo sería asegurar el acceso al principal recurso para la vida de las personas y sus ganados: el agua.
«El informe que redacta actualmente una comisión de expertos para presentar ante la Unesco va a seleccionar 18 estaciones de grabados «representativos»

Propuesta a la Unesco
De los 520 yacimientos que menciona la propuesta aprobada en Murcia como objeto de declaración de Patrimonio Mundial, el informe que redacta actualmente una comisión de expertos para presentar ante la Unesco va a seleccionar 18 de ellos «representativos de todas las estaciones que hay en La Palma, situadas en entornos distintos, vinculadas a sitios funerarios, a fuentes, a astronomía, etc., para hacerles unos planes especiales… Para 520 es imposible», advierte el inspector de Patrimonio Cultural del Cabildo, que también es director del Museo Arqueológico Benahoarita



