Cipriano Almeida, en el programa más longevo de televisión española
«El éxito de ‘Tenderete’ es que forma parte de la identidad del pueblo canario»

«En 1973 se emitía en directo pero con varios minutos de retraso por si alguien decía lo que no se podía decir», dice Cipriano Almeida Hernández, quien fuera director del programa de música popular ‘Tenderete’ durante 19 años. [Versión extensa de la entrevista publicada en la edición impresa de PELLAGOFIO nº153 (2ª época, septiembre 2026)].
«Que un programa de folclore lo siga tanta gente no es lo habitual, se ve en muchos países»CIPRIANO ALMEIDA

Por YURI MILLARES
El veterano realizador de televisión Cipriano Almeida Hernández se jubila tras 42 años en TVE, los últimos 19 como director del popular programa Tenderete, que este mes de septiembre cumple 55 años de existencia, el más longevo de la televisión en España. «Tenderete nació con buena señal. Lo crea el director del centro de TVE Canarias, César Alonso, y el realizador Mariano Martín y para las labores de presentación contaron con Nanino Díaz Cutillas y Eduardo Moreno ‘Chachón’ como asesor musical, es la etapa de 1971 y ya más adelante, en la etapa de 1983, se incorpora en la producción Alfredo Ayala y en la realización Juan Martínez», dice cuando cita a sus compañeros en una lista que se extiende a muchos más nombres.
| ■ OJO DE PEZ / Nunca se vio una parranda mejor Dice la alegre canción De Tenderete, banda sonora del programa del mismo nombre: Qué tenderete, qué tenderete, Su director durante 19 años tiene una vasta experiencia profesional como realizador de TVE, donde suma dos olimpiadas (Barcelona 92, Sídney 2000), unas 50 galas de los carnavales de Las Palmas, Maspalomas y Telde, infinidad de partidos de fútbol, baloncesto, balonmano y voleibol y, en 2026, realizador de la misa del Papa León XIV en su visita a Canarias. Pero lo que le emociona recordar es haber estado 42 años tras las cámaras en Tenderete ● |
—La medalla como «programa más antiguo de la televisión española que todavía se emite» se la ponen a veces a Informe Semanal, que apareció en pantalla el 31 de marzo de 1973. Pero, en realidad, ese mérito le corresponde al programa Tenderete, que tuvo su estreno el 7 de septiembre de 1971. Aunque sólo se emitió para Canarias, no hay ninguno más antiguo en España.
—Tenderete es el programa más antiguo, reconocido también por la televisión nacional, pero es cierto que Informe Semanal como informativo es el más viejo y nosotros somos más viejos como programa.
—Que el primer programa se emitiera en directo debió ser todo un reto para los profesionales de la casa en aquella época. ¿Sabes en qué condiciones se realizaban aquellas primeras grabaciones?
«Las noticias venían de Madrid grabadas en una cinta de dos pulgadas que mandaban en avión y las veías con un día de diferencia»
—Se emitió por lo menos dos años en directo, los martes, porque el costo económico de grabarlo lo hacía bastante difícil. Una cosa que muchas veces le cuento a la gente es que Tenderete se crea con la idea de compensar en la programación la hora de diferencia que había con la Península cuando en 1971 ya había comunicación directa con Madrid. Para cubrir esa hora se crearon un informativo propio y el programa Tenderete. Antes, las noticias venían de Madrid grabadas en una cinta de dos pulgadas que mandaban en avión y las veías con un día de diferencia. Ya después, como había más conexiones aéreas, la diferencia era de horas. La cinta se la daban a alguien a pie de avión en Madrid y alguien la recogía en el aeropuerto en Gran Canaria y nos la traía para ponerla aquí y ese era el informativo. En Canarias la lejanía siempre nos ha hecho un poco de mella… y lo sigue haciendo hoy día.
—Tenderete se realizaba en estudio y en directo. Y todavía en plena dictadura, no escapaba a la acción de la censura.
—Sí es verdad que había censores. Venía un señor que era el que miraba las letras, porque había control sobre lo que se cantaba. La pregunta que a veces me han hecho es ¿y por qué se empieza a grabar a finales de 1972? Como el programa era en directo había miedo en las autoridades (estamos en la época de Franco y tenemos que ubicarnos ahí), de que en cualquier momento alguien se metiera en el estudio, pudiera coger un micro y dijera lo que no se podía decir. ¿Cómo evitar eso? Pues había dos vídeos de la marca RCA y lo que hacía es que decalaba. Decalar es retrasar. Así, el programa se emitía en directo pero lo veías en tu casa con tres o cuatro minutos de diferencia. Si pasaba algo le daban para adelante a la bobina y ponían el cartel «Disculpen la interrupción» que antes, cuando yo era pequeño, se usaba en la tele. Nunca pasó nada.
—Totoyo contaba que acudió a una grabación vestido de gofión, con su chaqueta estameña del campesino de la Cumbre de Gran Canaria y no le dejaron. La vestimenta popular se consideraba un símbolo de identidad canaria no permitido en las emisiones y no le dejaron intervenir porque se negó a cambiarse de ropa.
—Así era la censura.
«Totoyo tenía su gran personalidad; es una persona que no se ha llegado a valorar en todo lo que significó para el folclore canario»
—Iba a salir con Jorge Cafrune, que vino vestido de gaucho, pero como era argentino no le dijeron nada.
—Totoyo tenía su gran personalidad —ríe—. Yo lo conocí y, la verdad, es una persona que no se ha llegado a valorar en todo lo que significó para el folclore canario. En ese sentido, creo que hay una deuda con él. También hay una deuda con Tenderete y con Nanino [Díaz Cutillas]. Nanino sigue sin tener un busto en algún sitio, donde se le reconozca ser el pionero y haber empezado esta magnífica historia que es Tenderete: un sueño que en su momento nadie pensaba que iba a prolongarse durante 55 años que vamos a cumplir ya. Pienso que, a veces, el pueblo, o los políticos, o los gobiernos, no son justos con la cultura. Aquí hay mucha gente, Nanino fue uno de ellos, que ha luchado por que esto se mantenga vivo y hay que reconocer esa labor.
—En tu caso y el mío, el año que empezó Tenderete es más probable que estuviéramos pendientes de ver Los Chiripitifláuticos con el Capitán Tan, Locomotoro, Valentina…
—…y los Hermanos Malasombra —ríe.
—¿Qué recuerdas de la televisión de aquellos años?
«Nací en el campo, vivíamos felices escuchando Radio ECCA y por las noches, después de rezar el rosario, escuchábamos un rato La Ronda»
—Recuerdo que la primera tele llegó a mi casa cuando el Mundial de España, en 1982. Digamos que mi padre era bastante reticente a ese tipo de modernidades que podían llenarnos la cabeza de cosas. Me acuerdo de ir a casa del vecino a ver Tarzán y otras películas de aventuras los sábados en Sesión de Tarde. Y me acuerdo de haber visto la llegada del hombre a la luna en casa de una tía mía que tenía tele, en blanco y negro, y me parecía una cosa asombrosa.
“Antes también me pareció asombrosa la primera vez que fui al cine, fui al Apolo en Las Palmas y mi primo me llevó a ver Tarzán, curiosamente. Yo era un niño y tengo esas imágenes en la memoria, porque para mí fue impresionante ver que se movían, hablaban. Yo nací en Fontanales, nací en el campo, allí vivíamos felices escuchando Radio ECCA y por las noches, después de rezar el rosario, escuchábamos un rato La Ronda [popular programa nocturno de discos dedicados que emitía Radio Atlántico]… si no te habías dormido durante el rosario. Yo vine a la capital con seis años recién cumplidos, que nos trasladamos como muchas familias del campo. Gracias a eso pude estudiar y elegir otra trayectoria para mi vida. Pero sin el apoyo de mi familia no hubiera sido posible.
—Tenderete celebra este mes de septiembre 55 años de emisión…
—De existencia, porque en todos estos años también ha tenido pequeñas interrupciones.

—Exacto, once lustros de existencia de los que tú has formado parte durante mucho tiempo. En junio te despediste como director y realizador del programa los últimos 19 años. ¿Cómo fue tu incorporación al programa?
—Yo he estado en Tenderete en diferentes categorías desde que entré en Televisión Española, porque en 1983 había comenzado la segunda etapa del programa y yo entré en 1984. Primero estuve en la grabación, era el que grababa con los equipos que había antes en unas cintas grandes de una pulgada. Después pasé a mezclador, que es el que pincha las cámaras que el realizador te va diciendo y lo siguiente fue ayudante de realización, haciendo lo que se llama minutaje y montaje de los programas junto al realizador. Hasta que aprobé la oposición de realizador y ya me ofrecieron ser el director y realizador del programa y ahí he estado diecinueve años.
—La Academia Canaria de la Lengua define el vocablo tenderete como «diversión bulliciosa en que se come, se bebe, se charla y se canta». Una definición que se ajusta perfectamente a los programas que recuerdo haber visto en mi adolescencia y juventud, porque cantaban y tocaban sí, pero también bebían generosamente y el programa era bulliciosamente alegre. Eran otros tiempos. Hoy la alegría la marca el buen ambiente y la música. ¿Cómo has visto desde dentro la evolución de ese ambiente durante los años que te ha tocado estar?
—Ten en cuenta que cuando empecé grabábamos en una nave en Las Torres, donde teníamos el estudio principal y el aire acondicionado no existía todavía. Imagínate hacer un directo en el que los rones y los whiskies caían. Entre el calor, las copas y el humo, no había límite, en el sentido de que cada uno se tomaba las copas que quería y botella que se ponía, la recogíamos vacía. La gente estaba en un punto de juerga, de tenderete, en el que se olvidaban un poco de las cámaras, lo que también era bueno. Era la época, hoy día sería impensable y está prohibido. Tampoco tenemos que avergonzarnos de las épocas que hemos vivido en que las cosas eran de otra manera y han evolucionado. ¿Por qué se ven todavía botellas de vino en las mesas? Como decorado, no se llegan ni a abrir.
«Intentamos que sea un programa fresco y que sea de verdad un tenderete sin copas y sin tabaco»
“El programa es un «directo grabado», como le decimos, para que sea espontáneo y lo más natural posible. Intentamos no estar parando para que la grabación no se haga cansina, aunque si hay que repetir alguna canción porque falla un instrumento, pues la repetimos. Intentamos que sea un programa fresco y que sea de verdad un tenderete sin copas y sin tabaco.
“Y por esa misma imagen de frescura, que el solista no tenga la letra delante cuando canta; no nos gusta, no parece lógico con una canción que supuestamente domina… Pero te voy a dar también el punto de vista de un solista que ha cantado toda la vida, no voy a dar el nombre, y cuando le vi colocando el atril con la letra le digo: «¿En serio vas a poner la letra, que la has cantado millones de veces?». Me acuerdo que la canción era [la popular ranchera] El Rey. Y dice: «Apágame las luces y las cámaras y yo quito la letra». Era porque se ponía nervioso. «Yo la canto en un escenario al público y no tengo ningún problema, pero me ponen una cámara delante y unas luces y dudo hasta de la letra». Bueno, tiene su explicación.
—¿Cuál es la fórmula del éxito para que se siga emitiendo?
«El folclore no está remunerado y nosotros somos los notarios de lo que se ha estado haciendo muchos años»
—Esa pregunta me la hizo una vez un director que vino de Madrid y no entendía el éxito de Tenderete después de tantos años. Que un programa de folclore lo siga tanta gente no es lo habitual. Tenderete es el sentimiento de un pueblo, nosotros lo que hacemos es mostrar lo que hace un pueblo noble, entregado, que trabaja y cuando termina su trabajo echa sus horas de ensayo. Ten en cuenta que el folclore no está remunerado y nosotros somos los notarios de lo que se ha estado haciendo muchos años. El pueblo es el dueño de Tenderete, no nosotros. Lo que sí hemos hecho es tener esta ventana de Canarias abierta al mundo entero.

—Se emite también a nivel internacional.
—Sí, se emite en el Canal Internacional de RTVE y el éxito de esa emisión es que llega al mundo entero. Además, con las nuevas tecnologías estamos en RTVE Play y hay como 600 programas actualmente colocados, con lo cual cualquier persona, de cualquier parte del mundo, en cualquier momento, puede ver un Tenderete. Incluso lo puede cantar porque está subtitulado. El programa no ha quedado como una antigualla, se ha modernizado, tiene sus redes sociales, tiene su comunicación con el espectador directamente. Tenderete forma parte de la identidad de este pueblo, es parte de ella. Todos llevamos en el corazón muchas músicas que nos han marcado la vida.
—La emoción que transmiten la música y, de modo especial, las voces de los intérpretes, genera sentimientos. ¿Cuáles son los momentos de más emoción entre el público que participa en las grabaciones desde el propio plató?
«Recuerdo emocionarme con María Mérida en los ensayos, una mujer con noventa y pico años: Doña María, no se esfuerce tanto, le decía»
—La gente disfruta cuando alguien canta con el corazón, cuando canta más con el alma que con la técnica. Hoy muchos intérpretes han tenido la posibilidad de aprender la técnica y cantan con técnica muy bien pero a veces les falta la pasión, eso que cuando ves cantando a Calaya o a Marina [de la saga Rodríguez de Milán], o a Dacio Ferrera, te dan ganas de llorar. Te ponías mirándolas y te quedabas con la boca abierta diciendo «¡Dios mío de mi alma!». O a Mari Carmen González, África Alonso, Olga Ramos, Ico Arrocha, Luis Morera… hay tantos nombres, son tanta gente en mi mente que la he vivido, que te emociona, quieras o no, porque cantan con el corazón. No aprendieron técnica pero te llegaban al corazón cantando. Recuerdo emocionarme con María Mérida en los ensayos, una mujer con noventa y pico años que muchas veces le decía: «Doña María, no se esfuerce tanto». En los ensayos también ponía pasión y amor a lo que estaba haciendo.
—Detrás de lo que el espectador ve en su pantalla, en efecto, hay todo un trabajo de producción, ensayos y grabación de cada programa. ¿Cómo es todo ese proceso?
«Si tienes un grupo como Los Gofiones o Los Sabandeños que son de 30 o 40 personas, ya no te cabe más gente. Ese día el programa es monográfico»
—Nosotros vamos trabajando todo el año a partir de una agenda, en la que asignamos días de grabación y días de emisión, para saber cuánto tiempo antes tenemos que avisar a los grupos. Y debemos tener en cuenta el tema económico y que el estudio tiene un espacio limitado. Si tienes un grupo como Los Gofiones, Los Sabandeños, Facaracas, La Trova o Magec, que son de 30 o 40 personas, ya no te cabe más gente. Ese día ya sabes que el programa es monográfico. Pero con grupos más pequeños vas jugando para el próximo programa con un grupo de 25 y otro de quince o de seis. Vamos compaginando y vamos viendo entre los que están sonando bien, que tengan propuestas novedosas, o que lleven mucho tiempo sin participar en el programa, porque una de las cosas que intentamos es espaciar un poco la presencia de los grupos, para no tener siempre los mismos grupos y los mismos solistas.
“El plan es darle cabida a todos los que trabajan por lo que nosotros amamos. Somos partidarios de darle paso no sólo a los grupos que ya tienen un nombre reconocido, sino a muchos que están ahí trabajando y ofreciendo su buen hacer. Hay muchísimos grupos que no son tan conocidos, pero tienen una labor inmensa y unos directores musicales muy buenos. Todos ellos tienen capacidad para mostrar ese corazón y ese alma en el canario.
—Me imagino que en esa planificación hay que prever el listado de piezas que van a interpretar.
—Se les pide un repertorio, el listado de gente y las letras porque hay que subtitular todas las canciones. Hay toda una logística para saber cuántos son para el tema de las guaguas, de comidas, de billetes y hotel si vienen de fuera de Gran Canaria. Hay una gestión de producción muy importante con un equipo que, no es que seamos muchos, pero sí de gente muy trabajadora. Sin olvidar el sonido que es la base del programa y la iluminación y otras categorías que participan activamente para que el programa se emite cada semana.
«‘Tenderete’ desaparecerá cuando lo hagamos sólo para canarios»
“Todo eso suma y hace que estemos contentos con el producto que sacamos, aunque no siempre las propuestas puedan ser del agrado de todo el mundo. «Es que a veces tiene poco folklore», nos dicen a veces. No tenemos que olvidar que el secreto de que Tenderete siga vivo es la audiencia, que en muchísimos países estén interesados por el programa y nos sigan viendo. El momento en que eso no suceda, Tenderete desaparecerá. Cuando hagamos un Tenderete sólo para canarios, el programa morirá. Por eso siempre he sido partidario de abrir la puerta y dar cabida a nuevas propuestas siempre dentro del ámbito de la música popular y folclórica. Ya en la época de Nanino estaban presentes los boleros, la música popular y el folklore canario en sus diferentes variantes.
—Es un programa cuyo territorio se extiende por América Latina.
—Efectivamente. Ten en cuenta que este programa tiene una audiencia increíble en América Latina. Al plató vienen personas de esos países que nos piden poder participar como público y viajan por su cuenta a Canarias sólo para eso. Nosotros no traemos grupos de fuera porque el costo económico sería inasumible, pero sí aprovechamos que alguno esté de gira por Canarias y, si podemos hacer coincidir la agenda con ellos, los invitamos a que estén. Ten en cuenta que nosotros no pagamos caché a los grupos, no tenemos dinero para eso. Y nunca se debe olvidar la presencia que tiene Canarias en el mundo a través de un programa que une a todos en torno a la música con la sana intención de pasar un buen rato. Tenderete y los grupos participantes comparten el mismo viaje: el de cuidar lo que somos para que nunca se olviden de quiénes fuimos.
—Terminamos, un recuerdo dulce.
«Me encantaría que al morirme me cantaran una folia en mi velatorio»
—Tengo muchos. La emoción mía y el regocijo que tengo es haberme rodeado tanto tiempo de tanta gente noble, porque Canarias se caracteriza por la nobleza de su gente. En el folklore, con lo que me he tropezado siempre ha sido colaboración y gente con muy buenas maneras. No tengo ni un mal recuerdo, todo ha sido dulce con quienes me han acompañado en mi trayectoria profesional. Y he tenido la suerte de compartir mi profesión con todos los que me han acompañado, Totoyo Millares, todo el Equipo Gofión que bien sabes que son muchos, Elfidio Alonso y todos Los Sabandeños. En fin, son tantos, que estaría dos días aquí contándote todos los grupos a los que tengo que agradecer que hayan participado. Y mi deseo para el futuro es que siga muchos años más. A mí me encantaría que al morirme me cantaran una folia en mi velatorio, que me despidieran con música, porque me ha acompañado durante muchos años de mi vida… Y muchas noches en las que tampoco he dormido por el folclore, y si mañana va a llover o no va a llover porque voy a grabar.
—Ahora que lo mencionas, claro, a veces los programas se graban en exteriores, en las plazas de los pueblos.
—Es nuestra idea para el programa, pero económicamente es complejo. El costo es elevado y pedimos la participación de los municipios para compartir gastos. El municipio que nos quiera invitar, simplemente nos tiene que llamar y nosotros vamos, ponemos las unidades móviles y los gastos de desplazar a todo el personal nuestro, y ellos ponen la plaza, el grupo electrógeno y la comida de los grupos.




